Peñaranda de Bracamonte cuenta desde ahora en la Casa del Arte con una nueva pieza de su patrimonio cultural gracias a la generosidad de Domingo Julián Sánchez de la Iglesia y su familia. Después de 22 años de trabajo y alrededor de 65.800 piezas, la maqueta que reproduce la iglesia parroquial de San Miguel Arcángel de la localidad ha sido cedida oficialmente al Ayuntamiento, que se encargará de conservarla y mostrarla al público en la Casa del Arte.
La obra, fruto de años de dedicación, paciencia y minuciosidad, permite contemplar a pequeña escala numerosos detalles del templo peñarandino, convirtiéndose en una singular representación del patrimonio local y en un testimonio del trabajo artesanal realizado por su autor. A pesar de no ser peñarandino, nació en el pueblo abulense de San Pedro del Arroyo, Julián ha dedicado más de dos décadas de su vida a este legado, bajo la atenta mirada de su esposa, Pili, y de sus hijas, y también de sus yernos y nietos. Todos ellos le han acompañado en esta ocasión tan especial en la que, por fin, ha podido ver su obra cedida a Peñaranda como ha sido siempre su deseo. Cabe recordar, además, que Julián construyó las puertas de la parroquia en su reconstrucción tras el incendio que la asoló en 1971.
La alcaldesa, Carmen Ávila, junto a concejales del PSOE y el PP, ha agradecido a Julián y a su familia esta cesión de una obra en la que no falta detalle y se ha sentido especialmente cercana a ellos ya que, además, han sido vecinos «de toda la vida».
La maqueta permanecerá expuesta en la Casa del Arte, donde vecinos y visitantes podrán acercarse a conocer el resultado de más de dos décadas de trabajo. De esta manera, la creación de Julián Sánchez pasa a formar parte del patrimonio cultural que puede ser disfrutado por el conjunto de la ciudadanía.
La cesión al Consistorio supone también una forma de preservar y compartir una obra que nació como un proyecto personal y familiar y que, tras tantos años de dedicación, queda ahora vinculada a la memoria colectiva de Peñaranda.
Las 65.800 piezas que componen la maqueta dan una idea de la magnitud de un proyecto que se prolongó durante 22 años, hasta completar una reproducción en la que el detalle y la fidelidad al edificio original son sus principales características.
Con su exposición pública en la Casa del Arte, Peñaranda incorpora así una nueva propuesta cultural que pone en valor tanto uno de sus edificios más representativos como el esfuerzo de un vecino por reproducirlo a través de un trabajo artesanal de larga duración.


























