Una mujer de 76 años ha sufrido en la mañana de hoy, martes, en Peñaranda el robo de la cadena de oro que llevaba al cuello por el conocido método del abrazo. Los hechos han sucedido en torno a las 13:00 horas, en la céntrica calle de Nuestra Señora de la localidad peñarandina, donde la víctima charlaba en esos momentos con una conocida. Una joven se ha acercado a ella presentándose como su doctora y abrazándola para darle dos besos, pese a que la afectada aseguró desde el primer momento que no la conocía.
Según el relato, la mencionada joven se aproximó a la mujer, le dio dos besos y, ante la sorpresa de ésta, le aseguró que era su doctora. La mujer respondió que no tenía ninguna médica con esas características y que no la conocía de nada. Una amiga que se encontraba con ella llegó a plantear que quizá la joven la había confundido con su hermana.
La desconocida habría continuado entonces la conversación, asegurando incluso que estaba embarazada, mientras mantenía el contacto cercano con la mujer. La joven, según la descripción facilitada, era joven, llevaba una gorra, una camiseta básica de cuello redondo y una blusa blanca.
La afectada no se percató en ese momento de que había desaparecido la cadena que llevaba puesta. Fue posteriormente, al contarle lo ocurrido a su hermana, cuando ambas se dieron cuenta de que podía haber sido víctima de un engaño. Al comprobar si todavía llevaba la cadena, descubrió que ya no la tenía.
El relato sirve como advertencia ante este tipo de situaciones, en las que los autores pueden recurrir a la confianza, el contacto físico y la confusión para aproximarse a personas, especialmente mayores, y sustraer objetos personales sin que la víctima se percate inmediatamente.
Ante situaciones similares, se recomienda extremar la precaución ante personas desconocidas que intenten establecer rápidamente un contacto físico o que aseguren conocer a la víctima sin que esta las reconozca, así como comprobar posteriormente que las pertenencias personales continúan en su lugar y comunicar cualquier posible sustracción a las fuerzas de seguridad Policía Local o Guardia Civil.
Cabe recordar, además, que el pasado mes de mayo ocurrió un caso similar en la calle La Cruz, a escasos metros de la plaza, en esa ocasión con una mujer de 85 años como víctima y un hombre como autor de un tirón que provocó que la mujer cayera al suelo y sufriera una fractura de cadera que requirió intervención quirúrgica y hospitalización.













