El centro social ‘La Residencia’ de Bóveda del Río Almar ha acogido durante este fin de semana la exposición ‘Mis Aficiones’, una particular muestra en la que Carmen Mulas ha compartido con vecinos y visitantes una selección de los trabajos que ha realizado a lo largo de los últimos años.
Aunque actualmente reside en Colmenarejo (Madrid), Carmen mantiene una estrecha vinculación con su pueblo, Bóveda del Río Almar, donde pasa todos los veranos. Esa relación con la localidad ha sido precisamente uno de los motivos que le han llevado a mostrar en el municipio una parte de su faceta más creativa.
La exposición reúne trabajos realizados en diferentes disciplinas, desde pintura y cerámica y otras labores artesanales, reflejando una afición por la creación que Carmen ha ido desarrollando a lo largo de aproximadamente dos décadas.
Según explica la propia protagonista, siempre le hubiera gustado estudiar Bellas Artes, aunque finalmente no pudo hacerlo. Sin embargo, eso no le ha impedido desarrollar su creatividad de manera autodidacta y como una afición personal.
Carmen comenzó con la pintura hace unos 20 años, aunque posteriormente tuvo que dejarla para dedicarse a sus hijas. Como ella misma reconoce, pintar requiere disponer de muchas horas seguidas y resultaba complicado compatibilizarlo con el cuidado de sus niñas, que actualmente tienen 28 años. Fue entonces cuando comenzó a explorar otras disciplinas, entre ellas la cerámica, una actividad a la que sigue dedicada y que le permite experimentar con diferentes formas, texturas y creaciones.
Una exposición que sorprendió a los vecinos
La idea de organizar esta muestra surgió después de que Carmen planteara al alcalde de Bóveda del Río Almar, Juan Carlos Muñoz, la posibilidad de realizar una exposición durante el verano. La respuesta del regidor fue inmediata: le preguntó si realmente tenía suficiente material para llenar una exposición. La respuesta quedó patente este fin de semana. Carmen reconoce que ni siquiera ha podido llevar todo lo que ha realizado a lo largo de los años, hasta el punto de considerar que, si hubiera trasladado todas sus piezas, incluso el espacio multiusos se habría quedado pequeño.
La exposición ha sorprendido a numerosos vecinos, que conocían algunas de sus aficiones pero desconocían la amplitud y variedad de su producción. «Toda la gente ha quedado sorprendida», explica Carmen al referirse a la reacción de quienes se han acercado a conocer la muestra.
Y es que ‘Mis Aficiones’ permite descubrir una faceta creativa que va mucho más allá de una única disciplina. Carmen reconoce que toca «todos los palos», aunque entre las escasas actividades que no practica se encuentran los bolillos y el patchwork.
Una pieza con un significado especial
Entre todas las obras que forman parte de la exposición hay una pieza que Carmen tiene especialmente presente. Si tuviera que quedarse únicamente con una, elegiría una de las labores textiles que ha llevado hasta Bóveda. Se trata de una pieza cerámica inspirada en el encaje de bolillos y en los paños que toda la vida acompañaban diversas estancias de los hogares, entre ellas decorando la típica mesa camilla.
Más allá del resultado artístico, Carmen entiende estas actividades como una forma de creación personal y también como una manera de mantener la mente ocupada. Para ella, dedicar tiempo a sus aficiones constituye además una auténtica terapia, especialmente en los momentos complicados de la vida.
Nuevos proyectos entre la cerámica y la escultura
La exposición no supone, ni mucho menos, el final de su actividad creativa. Carmen ya tiene nuevos proyectos en mente y está deseando regresar a sus clases de cerámica. De hecho, uno de sus próximos objetivos pasa por adentrarse en el mundo de las esculturas, una disciplina que ya ha comenzado a experimentar. Algunas de esas piezas no han podido formar parte de la exposición debido a su fragilidad, especialmente por contar con elementos muy finos, como los brazos de algunas de las figuras.
Así, ‘Mis Aficiones’ ha permitido a Bóveda del Río Almar descubrir durante este fin de semana el universo creativo de una de sus vecinas más vinculadas a la localidad, aunque su residencia habitual se encuentre en Madrid. Una muestra que pone de manifiesto cómo la creatividad no entiende de edades ni de títulos académicos, y que una afición cultivada durante años puede acabar convirtiéndose en una auténtica forma de expresión personal.




















