El periodista vallisoletano Sergio García Saseta ha sido el encargado en la tarde de hoy, domingo, de presentar el cartel anunciador de la Semana Santa de Peñaranda con una fotografía de Nuestra Señora de la Soledad plasmada en el objetivo de Ángel García Gutiérrez «Lillo». García Saseta, tras una respetuosa reverencia ante la imagen de la Soledad que ha presidido el escenario del teatro del CDS, se ha dirigido al público para hacer una brillante semblanza de las vivencias y personas que en la localidad ayudan a engrandecer una fiesta que busca su declaración como de Interés Turístico Regional. Autoridades locales y eclesiásticas, hermanos mayores y miembros de las juntas de gobierno de las ocho cofradías y miembros de la banda de cornetas y tambores de la Semana Santa han ocupado las butacas del teatro junto al resto de asistentes a este acto dentro del prólogo cultural de la Semana Santa.
«Mañana de Domingo de Resurrección, apostado en la plaza Agustín Martínez Soler, impulsor de esta Semana Santa, allí inmortalizó Lillo ese perfil único de la Virgen, que bien podría ser de la alegría. Lillo me dijo que creía que jugaba con la luz, pero permíteme decirte que la Soledad fue la que dejó que la retrataras. Lillo quería capturar la luz, la vida, y no le resultó difícil hacerlo al hijo de Julia, quien bien conoce los fríos amaneceres peñarandinos del Viernes Santo, cuando junto a su madre comparte el dolor de Nuestra Señora de la Piedad en un madrugador Vía Crucis. No os dejéis engañar por una foto. Mirad más allá. Aquí estáis todos quienes hacéis la parroquia de San Miguel, tú también, Lauren, como pastor de este rebaño que somos los cofrades a veces un poco descarriados, pero ya sabes (0:54) lo que dicen de los renglones de Dios», ha dicho García Saseta en su intervención.








El periodista ha citado a Maripaz y Manoli, camareras de la Virgen de la Soledad, y a José Ángel Nava, su vestidor. «Ellas son fieles compañeras y servidoras de su Virgen. Su Semana Santa, como la de muchos de nosotros, dura 365 días para que aquí la palabra Soledad solo sea nombre de mujer. En este cartel convertido en llamada veo también a José Ángel Nava atravesar el dintel de la puerta con el cansancio de la Semana Santa a cuestas.Veo en su mano una caja de alfilerones y desde un rincón contemplo cómo se acerca a la madre para susurrarle las palabras que dijo aquel hijo al que vio muerto sobre la cama. El Hijo del hombre tiene que ser entregado en manos de hombres malvados y lo crucificarán, pero al tercer día va a resucitar. Entonces José Ángel le pide permiso para quitarle la daga que entre todos le clavamos en el corazón y para revestirla de luz y oro con ese manto que Sari un día le entregó, que es guardado como un tesoro de primavera en primavera y que grita el misterio de una resurrección que Peñaranda vivirá horas más tarde. Algunos quizá solo veréis el cartel a la Virgen de la Soledad, pero está todo Peñaranda, toda vuestra historia, el recuerdo de aquella Soledad que con las llamas nos recordó lo efímero de la vida, pero también está encuadrado el espíritu de un pueblo que asumió y salvó al Cristo de la Cama, al Nazareno con la cruz apuestas o a esos ladrones tan humanos como nosotros que acompañan al Cristo de la Agonía».
«No soy peñarandino, pero soy cofrade, un sentimiento universal. Solo así se explica que en esta imagen se hagan presentes los costaleros de la Esperanza, de Jesús de Medinaceli y los cargadores de la Piedad de la Veracruz, del Cristo de San Luis y del Cristo del humilladero, todos a los pies del dolor peñarandino. ¿No los ven? Ahí, juntos camino hacia una alegría compartida en la plaza de la Constitución con esos otros costaleros de la Preciosa Sangre y el Resucitado. Esta imagen es el reflejo de un pueblo que, tras haber transitado sus propios desiertos en forma de encuentro, traslado, vela, entierro, penitencia, madrugada y vía crucis, se une ahora en un solo abrazo, el momento en el que el sufrimiento se transforma, por fin, en una alegría que a todos nos pertenece», ha añadido Saseta.
El periodista ha defendido que «la Semana Santa es un canto a la vida, aunque a veces nos comportemos como lo hizo Santo Tomás y necesitemos ver para creer. Ahí lo tenéis, la foto de Lillo es luz, es vida, es el sentido de nuestra fe, la de todos los que obráis año a año, luna a luna, el milagro que es la Semana Santa, un canto a la esperanza, un abrazo de piedad y de lágrimas que brotan el Martes Santo y Misericordia que suena a penitencia. Miremos este cartel con los ojos de ese niño amigo de Jesús, que agitó una palma el domingo de Ramos, y que convertido en San Miguel, patrón de esta ciudad, ayudará a iluminar las tinieblas el Domingo de Resurrección».
Por último, García Saseta ha cerrado su presentación diciendo «es momento de renovar vuestro compromiso y hacer aquello a lo que fuimos llamados hace dos mil años. Ir por todo el mundo y anunciar las buenas nuevas a toda criatura. Anunciar que la Semana Santa ha llegado, anunciar que la del año que viene tiene que ser de Interés Turístico regional. De un cofrade vallisoletano de la Orden Franciscana Seglar, paz y bien».
PREMIOS DEL CONCURSO DE FOTOGRAFÍA





La presidenta de la Hermandad de Cofradías, Isabel Sacristán; el vicepresidente, Higinio Orgaz y la secretaria, Petri Manzano, han acompañado a Sergio García Saseta en el escenario durante un acto en el que también se han entregado los premios del concurso de fotografía para elegir la imagen del cartel anunciador y que este año, tanto el primer premio como el accésit, han recaído en el peñarandino Ángel García Gutiérrez «Lillo».
Lillo ha agradecido a la Hermandad cofrade su apuesta por este concurso en el que se ponen en valor la Semana Santa peñarandina y también la fotografía y ha transmitido su «deseo personal» de mantener las raíces de la Semana Santa castellanoleonesa y «dejar de mirar en el espejo hacia el su».
Isabel Sacristán también ha intervenido en la apertura del acto para destacar que la Semana Santa es «cultura viva, encuentro y expresión» y ratificar el compromiso de la nueva junta de la Hermandad de Cofradías por mantener y enriquecer el patrimonio cultural y religioso de la localidad que es «herencia de generaciones pasadas y esperanza de las futuras».
El acompañamiento musical de este acto ha corrido a cargo de Capilla Vocal Harmonia.
















