Villaflores cuenta con un artista que ha sabido transformar la paciencia y la destreza adquiridas en la construcción en un arte singular. Jesús Ángel Morales González, antiguo encofrador, se dedica desde hace años a recrear en miniatura y con todo detalle construcciones, piezas religiosas y objetos tradicionales utilizando madera y morillo.
Su primera creación fue la capilla de la Virgen de Fátima, punto de partida de una afición que con el tiempo se ha convertido en auténtica pasión. Desde entonces, no ha dejado de sumar piezas a su colección. Entre ellas destacan un palomar de Tierra de Campos (Palencia), una ermita gótica, una casa de estilo serrano, un hórreo asturiano, un puente del Museo Militar de Burgos y el propio Ayuntamiento de Villaflores, una de sus obras más laboriosas: más de tres meses de trabajo y 1.200 diminutas tejas de cerámica colocadas una a una.
Actualmente, Morales está inmerso en la construcción de la iglesia de Villaflores, un proyecto al que calcula dedicar cerca de cinco meses. También ha realizado algunas imágenes de la propia iglesia, como el Cristo del Consuelo, la Virgen del Carmen o Jesús de Medinaceli, además de muebles y enseres rurales como carros, yugos, arados, escaños, una alacena vasca o el confesionario del municipio. Entre sus piezas más singulares figura además una casa de muñecas, elaborada íntegramente en madera, con mobiliario y acabados que sorprenden por su realismo.
A esta faceta se suma su labor de restauración, devolviendo a la vida algunas piezas antiguas. Con cada obra, Jesús Ángel Morales no solo pone de manifiesto su talento artesanal, sino que contribuye a preservar la memoria cultural y las tradiciones de Villaflores, convirtiendo la madera en testimonio vivo del municipio.
TEXTO Y FOTOS: JOSÉ GÓMEZ LÓPEZ






























