Santiago de la Puebla es ya epicentro del ambiente festivo en la comarca peñarandina con sus celebraciones patronales en honor de Santiago Apóstol que se han inaugurado en la noche de hoy, ya madrugada del viernes, con el pregón y la coronación de la corte de honor 2025. El alcalde de la localidad, Andrés Mulas, se ha dirigido a sus vecinos haciendo un llamamiento a la sana diversión en estos días y ha presentado al pregonero, Isidoro Crespo Panadero, hijo del pueblo, sacerdote de la Diócesis de Salamanca y juez del tribunal diocesano. Peñistas y vecinos han ovacionado al pregonero por un discurso en el que no han faltado referencias al pasado y al presente y también deseos de cara al futuro, animando a sus paisanos a mantener las tradiciones locales, entre ellas el belén viviente que da merecida fama al municipio. El regidor, al que han acompañado la diputada provincial y alcaldesa de Peñaranda, Carmen Ávila, y Fran Díaz, primer teniente alcalde peñarandino, ha hecho entrega al pregonero de una placa como detalle de agradecimiento y a continuación ha llegado la proclamación de la corte de honor 2025 formada por:
REY: RUBÉN NIETO Y REINA: HENAR RODRÍGUEZ
PRIMERA DAMA: SANDRA LÓPEZ Y PRIMER PAJE: ÁLEX LÓPEZ
SEGUNDA DAMA: ELIA GARCÍA Y SEGUNDO PAJE: ASIER POLO
El grupo La Búsqueda es el encargado de amenizar la primera verbena festiva en la plaza Mayor.
















PREGÓN ÍNTEGRO A CARGO DE ISIDORO CRESPO PANADERO:
Exmo. Sr. Alcalde, Sres. Concejales miembros la corporación, vecinos hijos del pueblo, visitantes venidos de fuera, peñas, hermanos y familia allegada, amigos todos:
Es un orgullo y un honor ser el pregonero de este año 2025 de las fiestas de mi pueblo de toda la vida y lo primero es mostrar mi gratitud al Sr. Alcalde por permitirme mostrar públicamente (desde este balcón) el amor a nuestro pueblo, a nuestras tradiciones, nuestras devociones, a nuestras fiestas. Este es el único merecimiento que tengo para estar aquí: el amor y pasión por esta tierra, amor compartido, sin duda, por todos los que estáis aquí.
Estos días el alma de nuestro pueblo se llena de luz, alegría y se nota un bullicioso ritmo por las calles y se abre de par en par la puerta de la hospitalidad porque Santiago de la Puebla siempre ha sido un pueblo acogedor al que viene de fuera y se comparte lo que se tiene. Es el lugar propio e ideal para el peregrino que pasa por aquí.
El calendario nos regala todos los años un reencuentro, además de unos con otros, también con nuestras raíces. Tradición y devoción van de la mano. Un servidor se crio aquí y mi vocación nació aquí, en nuestra bella Iglesia de marca lacoste, y que a mí, me ha configurado. ¡Cómo no voy a hablar de mi pueblo allá por donde voy! mi historia está unida a la historia de este pueblo ineludiblemente. Hasta Su Santidad el Papa Francisco, que en gloria esté, supo que llegaba de un pueblo del interior de Castilla, perteneciente a la provincia y ciudad de Salamanca, universalmente conocida por su Universidad, y de la España mariana tan amada por los Papas. El pueblo tiene su belleza histórica y cultural, ¡claro que sí! ¿De dónde eres?, te preguntan- De Santiago de la Puebla y respondemos con orgullo porque lo llevamos en las venas. Y por eso cuando estamos fuera expresamos por la boca lo que llevamos en nuestro corazón y cuando estamos aquí conservamos los utensilios que un día sirvieron para labrar nuestra historia o las piedras que protegieron nuestra vida y nuestra fe.
Pero, antes de meternos de lleno en las fiestas que hoy se inauguran, sentimos la obligación moral y del corazón de honrar a nuestros mayores y antepasados que tanto nos han enseñado, dándonos buenos consejos, mostrándonos cómo se trabaja de sol a sol para mantener a la familia sin olvidar aquellos rituales matanceros que tanto unían o las prácticas de cómo regar mejor en los huertos familiares. Además está la espiritualidad heredada de cómo vivir nuestras devociones más tradicionales donde la gente sencilla se hace grande y que van desde el jurista Licenciado Toribio hasta el más experto agricultor, ganadero o constructor pasado por las duras mujeres, madres y educadoras que van llenado espacios de generosidad y detalles. Los jóvenes de hoy las aprenden, las viven y las llenan de futuro. Porque precisamente ellos –los jóvenes– son el futuro del pueblo, de la sociedad y de la misma Iglesia.
Los recuerdos que evocan en mí estas fiestas desde mi más tierna infancia son muy agradables y recuerdo que resultaban un tanto frenéticas. Con el cierre del curso comenzaba el calentamiento para vivir este tiempo. Y, de repente, ya estabas metido en el aroma festivo, aprendiendo a bailar con una moza y vestido del color de tu peña cantabas aquello de: ¡Urbano, un cohete¡ estamos de fiesta, ¡que se note¡. Gracias a esas peñas que ponen el colorido y el dinamismo estos días.
Decía que somos un pueblo hospitalario y acogedor. La vida social, la vida compartida con los que vienen, es un valor que nos enriquece a todos. Que buen tiempo y espacio para el reencuentro, sintonizar nuestras vidas en el camino…esas conversaciones mientras se toma el fresco dan para mucho porque se comparte vida y milagros como aquellas meriendas vecinales vividas en mi infancia.
Nuestros valores de unión y la ayuda mutua no pueden perderse nunca. Esto es nuestra fuerza amigos. Las familias, amigos, vecinos, paisanos compartimos gozos y alegrías, a la vez que construimos un fuerte imán para los que están fuera haciendo que aumente su intensidad cada año y sea irresistible no reservar unos días para estar aquí en estas fechas. Las fiestas forman parte de nuestra identidad, nuestra personalidad, nuestra forma de ser y por eso hay que mantenerlas, vivirlas y sentirlas.
Quiero mostrar mi más sincero y profundo agradecimiento a los que vivís aquí y los que os acercáis con mucha frecuencia a nuestro querido Santiago de la Puebla sea primavera, verano, otoño o invierno, llueva o nieve haga frío o calor porque vosotros sois quien mantenéis vivo el espíritu del pueblo para que otros muchos, llegados de tantos y tan diferentes lugares puedan venir y estar aquí. Sé muy bien los esfuerzos que hacéis por mantener un pueblo moderno, dinámico que trata de adaptarse a los nuevos tiempos. Las iniciativas por las que habéis apostado como el Belén viviente, asociaciones como la capa, actividades para los mayores, los organizadores y la organización de estas fiestas, etc., aportan fuerza, participación, savia nueva, vida y una buena referencia para los de fuera.
Antes de dar paso oficial a estos días de fiesta quiero mirar con todos vosotros también hacia el futuro, con el deseo de seguir manteniendo, esperanzados, estas esencias de nos definen y nos identifican. Ojala podamos seguir construyendo todos juntos proyectos que nos sigan dando vida mientras caminamos como peregrinos.
Y no puedo terminar sin recordar que son Fiestas en honor a nuestro patrón, Santiago Apóstol, el valiente caminante, el incansable peregrino, el protector que guía nuestros pasos y que da nombre y fuerza a nuestra historia. Que su fuerza y su bendición nos inspiren, que su ejemplo nos una, y que nunca falte en este pueblo la fe, la alegría y la unión que él nos enseña.
Así que, abrid bien los balcones del alma, empezad con ganas de vivir, y celebrad como solo este pueblo sabe hacerlo con canticos, los bailes, los juegos, las peñas (con moderación eh¡ y ambiente sano…).Animo valientes.
MUCHAS GRACIAS Y FELICES FIESTAS PARA TODOS ¡
Viva Santiago Apóstol!
¡Viva nuestra gente!
¡Y vivan nuestras fiestas!
















