Arabayona de Mógica ha vuelto a convertirse este domingo, 25 de octubre, en punto de encuentro para cientos de fieles y visitantes con motivo de la tradicional romería del Santísimo Cristo de Hornillos. Una celebración profundamente arraigada en el municipio que, un año más, ha combinado devoción, tradición y convivencia en una de las citas más esperadas del calendario otoñal salmantino.
La romería, que se celebra cada año el último domingo de octubre, marca también el cierre del ciclo de las grandes romerías y celebraciones populares del año en el este de la provincia, poniendo el broche a meses de encuentros festivos en las comarcas de Peñaranda y Las Villas.
La jornada ha tenido como escenario principal la ermita de Hornillos, hasta donde llegaron ayer, sábado, las imágenes del Cristo y de la Virgen desde la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Zarza, en un traslado acompañado por las autoridades locales, los vecinos y el tamborilero Rufo.






La fe y la tradición, protagonistas del día grande
Los actos centrales de este domingo han comenzado con la alborada musical y la tradicional chocolatada, antes de la celebración de la Santa Misa en honor al Santísimo Cristo de Hornillos, a las 12:30 horas en la ermita.
Tras la ceremonia religiosa, la procesión ha vuelto a situarse entre los momentos más destacados de la jornada, con las imágenes recorriendo las calles del municipio acompañadas por la música tradicional del grupo de dulzaineros de Mariano Díaz. Una estampa que cada año reúne a numerosos devotos llegados tanto de Arabayona como de otras localidades cercanas y en la que no ha faltado la costumbre de izar a bebés y niños de corta edad hasta las andas del Cristo y las de la Virgen para encomendarles a la protección divina.
La celebración mantiene así una tradición transmitida de generación en generación, en la que la veneración al Cristo comparte protagonismo con las costumbres populares y el reencuentro de familias y amigos. Mientras la procesión ha recorrido el pueblo entre las jotas típicas, la imagen original del Cristo de Hornillos también ha recibido la visita de cientos de devotos.










Una romería que cierra el calendario festivo otoñal
Más allá de su dimensión religiosa, la romería del Cristo de Hornillos constituye una de las grandes citas de convivencia del otoño en Arabayona de Mógica. Los alrededores de la ermita vuelven a convertirse en lugar de reunión para vecinos y visitantes, en una jornada en la que también tienen cabida los puestos, las atracciones y las propuestas festivas.
La programación de este domingo se completa por la tarde con un baile en la explanada de la ermita, la actuación del grupo de baile Arte y Color La Vega y la verbena nocturna con la orquesta La Búsqueda.
Con esta celebración, Arabayona de Mógica vuelve a reivindicar el valor de sus tradiciones y el arraigo de una romería que, año tras año, congrega a numerosas personas en torno al Santísimo Cristo de Hornillos y se convierte en el último gran punto de encuentro festivo del año en esta zona de la provincia salmantina.

































