A las 10:00 horas de hoy, jueves, se ha iniciado la negociación de los vecinos de los pisos de la estación de Babilafuente con la Sareb (la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria) de la que dependen ahora estas viviendas. Varios de los afectados han presenciado en persona la videollamada en la que también han participado los concejales del Ayuntamiento, Víctor Manuel Pérez (PP) y Nieves Alonso (PSOE) así como varios representantes de la mencionada Sareb.
«Para ustedes será un negocio, para nosotros es un hogar» ha comentado el representante de la asociación de vecinos en el arranque de una toma de contacto que no ha estado exenta de momentos de tensión pero en la que se han intentado acercar posturas, sobre todo, en pro de normalizar la situación en la que viven las 23 familias afectadas y cuyo temor principal es que les pueda llegar una orden de deshaucio.
Los vecinos han trasladado, también, el estado del edificio aún con luz de obra, deficiencias y problemas de mantenimiento que ellos mismos están intentado subsanar para vivir dignamente. «A los responsables de la Sareb les hemos dicho que esperamos que tengan un buen seguro de responsabilidad civil porque si pasa algo, ellos son ahora los dueños y responsables», han añadido desde la asociación vecinal.
Estudiar la posibilidad de establecer alquileres sociales para los vecinos en situación de vulnerabilidad y alquileres asequibles para el resto es ahora el objetivo. «Nos han comentado que tengamos toda la documentación preparada y que recibiremos visitas de personal de la Sareb a lo que hemos indicado que deberán venir debidamente identificados porque no sabemos en realidad a quién estamos dando nuestros datos», añaden.
«La Sareb nos tiene denunciados en el Juzgado de Peñaranda como los desconocidos vecinos de la estación de Babilafuente, en las denuncias no constan nombres, aunque la Guardia Civil sí nos ha identificado y solicitado datos de todos», señalan los vecinos. «Van a pedir también documentación al Ayuntamiento, sobre todo lo referido a las licencias, y desde ahora hay mucho trabajo por delante pero lo que tenemos claro es que no queremos que nos tomen el pelo ni nos engañen», concluyen los afectados.













