La localidad salmantina de Cantalpino suma este otoño una nueva propuesta a su agenda cultural con el estreno de su primer concierto ‘Candlelight’. Una interesante experiencia musical- que supone toda una novedad- y que llevará la música de cámara a uno de los principales espacios patrimoniales de la localidad, la iglesia de San Pedro Apóstol.
Bajo el título ‘Siempre al amor’, el templo de la población acogerá el próximo sábado 31 de octubre, a las 20:00 horas, un recital protagonizado por soprano, piano y violín y concebido para ser disfrutado en un ambiente íntimo, acompañado por la luz de las velas.
La propuesta estará protagonizada por Cristina Redondo García (soprano), María Jesús González Sánchez (piano) y Estefanía Moralejo Santos (violín), tres intérpretes que han unido sus trayectorias y su amistad para construir un programa alrededor del amor en sus diferentes dimensiones: el amor humano, el amor espiritual, la amistad, el amor a Dios y también el sentimiento que permanece más allá de la vida.
El repertorio musical contempla algunas piezas especialmente reconocibles, como el ‘Ave Maria’ de Franz Schubert y ‘Nada te turbe’, sobre el conocido texto de Santa Teresa de Jesús, además de otras composiciones que permitirán al público realizar un recorrido musical por distintas formas de expresar el amor.
La actuación tendrá una duración aproximada de entre una hora y una hora y media, y busca aprovechar las características del espacio religioso de origen mudéjar para generar una experiencia diferente en la que la música, la arquitectura y la iluminación se integren en un mismo escenario.
Un templo del siglo XVI que forma parte del patrimonio de Cantalpino
La elección de la Iglesia de San Pedro Apóstol aporta además una dimensión patrimonial a la propuesta. El templo está construido en sillería de piedra arenisca y presenta una planta rectangular en la que se distribuyen tres naves y un crucero. Las naves corresponden al siglo XVI y conservan estructuras de madera, mientras que la torre, también del siglo XVI, se sitúa a los pies del edificio y cuenta con una portada de carácter plateresco.
La construcción fue completándose y transformándose a lo largo de los siglos. En la actualidad, el valor patrimonial del edificio queda reflejado también en su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC), en la categoría de monumento, desde el año 1993.
Será precisamente en este espacio de piedra, madera y arquitectura histórica donde las velas contribuirán a crear la atmósfera característica del formato ‘Candlelight’. Las propias intérpretes ponen el foco en esa relación entre música y patrimonio al presentar el concierto: “Nunca se ha dejado de cantar al amor y al desamor; de eso han sido testigos mudos los frescos de este templo. Si las paredes y estas figuras hablaran…”
Apadrinar con 2 euros una vela
La organización plantea a los vecinos y personas que quieran colaborar con el evento musical, la posibilidad de sumarse a la causa con tan solo 2 euros. “La idea es que quien quiera, y pueda, apadrine una vela con ese dinero que tanto puede sumar a la causa y a los gastos que se asumen”, explican desde la organización del encuentro, que ha sido asumido por la asociación y los vecinos que colaboran en su totalidad. Todas las velas son LED y han sido costeadas por la asociación cantalpinesa que suma cada semana nuevos socios a la causa.
El Pino de Cantal apuesta por la cultura como elemento dinamizador
El concierto forma parte de las actividades impulsadas por la asociación El Pino de Cantal, una iniciativa que nace con el propósito de sumar nuevos activos culturales a Cantalpino y contribuir a enriquecer la programación y la vida cultural de la localidad salmantina.
Con este primer Candlelight, la asociación plantea además una forma de poner en valor el patrimonio local a través de la cultura, llevando una propuesta musical contemporánea en su formato y cuidada en su puesta en escena a un edificio histórico que forma parte de la identidad de Cantalpino.













