Los Quint@s del año 1981 ya tienen todo preparado para vivir desde hoy, viernes 21 de agosto, un intenso fin de semana de convivencia, recuerdos y fiesta bajo el lema «Quinta Pin y Pon». Una celebración pensada para reencontrarse con los amigos de juventud, recuperar viejas tradiciones y disfrutar juntos de tres jornadas que prometen estar cargadas de buen humor y muchas anécdotas.
El programa arrancará este viernes a las 19:00 horas con una ronda por el pueblo para la recogida de chorizos, acompañados por la charanga Los Tocacharros. Una primera toma de contacto que servirá para poner en marcha un fin de semana en el que la música y el ambiente festivo serán protagonistas.
A las 21:30 horas llegará la cena en el caseto de los quintos, mientras que a medianoche la fiesta continuará con disco móvil en la plaza, con DJ Kachu, en una noche que los propios protagonistas han bautizado con mucho sentido del humor: «¡Pa mover el esqueleto y ver si nos cruje la trócola!».
Un sábado cargado de actividades
La jornada del sábado 22 comenzará a las 12:30 horas con un vermut por los bares, después de una larga noche de celebración. A las 15:00 horas tendrá lugar una comida en el restaurante Caprí, mientras que a las 18:00 horas los quintos participarán en una misa en la Casa del Señor.
La música volverá a tomar las calles a partir de las 18:45 horas, con una charanga en la plaza que amenizará la tarde con sus canciones y animará a los participantes a «calentar motores».
El programa continuará con una subida hasta la zona de la Fuente Moral, donde antiguamente se celebraban los tradicionales «gallos y cintas». Después, a las 20:30 horas, los quintos regresarán a la plaza para continuar la celebración junto a la puesta de la Mariseca.
La jornada culminará nuevamente con una cena en el caseto a las 21:30 horas y una nueva sesión de disco móvil con DJ Kachu desde medianoche.

El domingo llegará la despedida
El domingo 23 será el momento de poner el broche de oro a este reencuentro. A las 14:00 horas llegará la tradicional paella de los quintos, una comida pensada para compartir los últimos momentos de un fin de semana muy especial.
Y, después de la fiesta, llegará la hora de recoger el caseto y poner punto final a la celebración con una despedida que resume perfectamente el espíritu de esta Quinta Pin y Pon: «Cuatro abrazos y cuatro besos… y cada uno pa su casa».
Con humor, nostalgia y muchas ganas de disfrutar, los Quint@s del 81 afrontan así un fin de semana que pretende demostrar que, aunque hayan pasado 45 años, hay amistades, recuerdos y ganas de pasarlo bien que siguen intactos.
«Quintos del 81, unidos somos imparables, divertidos somos leyenda», proclaman sus protagonistas. Y desde hoy tendrán tres días para demostrarlo.













