Una fiesta sorpresa celebrada ayer en el restaurante Las Cabañas, de Peñaranda, sirvió como reconocimiento a Tano López Gutiérrez que se jubila tras 50 años trabajando en la empresa Montaraz, de Villar de Gallimazo, donde inició su etapa laboral a los 14 años y en la que en las últimas décadas ha desempeñado el puesto de encargado. Su esposa, Maite, sus hijos, hijos políticos y nietas, junto a compañeros y a los propietarios de Montaraz acompañaron a Tano en esta ocasión tan especial donde no faltó un brindis por la nueva etapa que ahora comienza con su merecida jubilación.
















