Garcihernández vive en las últimas horas uno de los episodios más tensos de su reciente historia tras la ocupación ilegal de una vivienda que se produjo ayer tarde en la localidad y que motivó que los vecinos se echaran a la calle para impedirlo, aunque sin éxito. Un amplio despliegue de la Guardia Civil ha intentado calmar unos ánimos que, a medida que pasan las horas, están cada vez más caldeados y en los que se mezclan sentimientos de impotencia, rabia y temor a que se produzca un «efecto llamada». Todo ello ha motivado la convocatoria de una gran movilización vecinal para esta noche, a las 22:00 horas, frente a la vivienda afectada por este caso y que se está haciendo llegar al resto de pueblos de las comarcas de Alba y Peñaranda para lograr el máximo apoyo posible.
El alcalde de la localidad, Manuel Jesús Sánchez Cotobal, ha contado a NOTICIAS A TIEMPO que «al parecer, ayer por la tarde, y empleado algún tipo de herramienta para entrar han accedido por el patio trasero y de ahí al interior de la casa y han llamado a la Guardia Civil que ha aparecido a los pocos minutos y ya no se ha podido echar a los ‘okupas’. Han presentado a los guardias un ticket de hace tres días como que habían pedido algo en esta dirección para justificar que ya llevaban tiempo aquí cuando en el pueblo todos sabemos, de sobra, que eso es falso, ellos no estaban aquí antes. Según tengo entendido tienen tres menores y una mascota así que eso, además, les ampara».
El regidor ha explicado, además, que «les ofrecimos una vivienda de titularidad municipal para no dejarles sin techo y que salieran de esta vivienda y no han querido, tienen asesoramiento legal y les han dicho que de ahí no se muevan. Esto es una mafia más que otra cosa. Ha venido otro matrimonio a esta misma casa y a las 05:30 horas hemos sufrido otro intento de ocupación en otra vivienda municipal así que ya no sabemos cómo hacer con esta gente».
El alcalde ha contactado, además, con la Subdelegada del Gobierno en Salamanca, Rosa López, para exponerle todo lo que está sucediendo en este pueblo de poco más de 400 habitantes que literalmente vive ahora con el alma en vilo por miedo a todo lo que está ocurriendo.
Los vecinos, por su parte, hacen hincapié en que «hoy ha sido en Garcihernández pero mañana puede ser en cualquier otro pueblo. Es una vergüenza que tengamos que vivir cosas así, que no se respete el derecho a la propiedad, que entren y ocupen tu casa a las bravas y luego no se les pueda echar». Los vecinos han confirmado, también, que la mencionada vivienda se acababa de poner en venta. La Guardia Civil permanece a estas horas junto a la vivienda en la que siguen los «okupas».



















