Las temperaturas que se alcanzaron en Salamanca a últimos y mayo y en el mes de junio, que según los meteorólogos han estado entre 8 y 10 grados por encima de las temperatura medias, y que han sido más propias de Julio o agosto, han provocado un fuerte asurado en los cultivos de trigo, lo que han provocado con una merma muy importante del grano, que provocara una reducción de la cosecha en muchas zonas y parcelas superior al 25%, según alertan desde UPA.
«Agricultores de toda la provincia ya nos venían anunciando este hecho durante la maduración del grano del trigo, pero cuando el cultivo ya se ha secado completamente y está próximo a la cosecha, es cuando la merma del grano se ha dejado ver en su máxima expresión», aseguran.
Los terrenos más afectados son los más ligeros y las zonas más afectadas (aunque no se libra ninguna parte de la provincia), son las comarcas de Alba de Tormes y Peñaranda de Bracamonte.
«Esta situación provoca que lo que se esperaba como una muy buena cosecha de cereales en la provincia de Salamanca, en el caso del trigo, se quede en una cosecha normal tirando a buena, pero los bajos precios de los cereales, y los elevadísimos costes de producción que tienen nuestros agricultores para producir, provocan que el cultivo de trigo, el más importante de nuestra provincia no vaya a dejar beneficios a nuestros agricultores, y en muchas parcelas, incluso perdidas», afirman desde UPA.
«Ésta es una muy mala perspectiva para nuestros agricultores, que ya están planificando la siembra 2025-2026, y el tema de conversación de los agricultores, es cuánto cultivo de cereal sembrarán, dada la nula rentabilidad de su cultivo, y qué alternativas de cultivos pueden tener», concluyen.
















