El XV Memorial de Ajedrez Mundy ha llegado a su final en Peñaranda de Bracamonte con una edición especialmente emotiva, marcada por quince años de historia y por el recuerdo permanente de Mundy, figura a la que este torneo rinde homenaje.
Antes de la entrega de premios, la organización quiso dedicar unas palabras de agradecimiento a todas las personas, instituciones y empresas que hacen posible que cada año este encuentro ajedrecístico pueda celebrarse y mantener vivo su espíritu.
La organización destacó que detrás de la preparación de un torneo que, a primera vista, puede parecer tan sencillo como disponer mesas, sillas, tableros y fichas, existe un importante trabajo previo. La elección del espacio, las condiciones necesarias para garantizar una relativa calma durante las partidas, mantener una fecha de referencia en el calendario y cuidar cada detalle son algunas de las cuestiones que permiten que el Memorial continúe creciendo y consolidándose año tras año.
Uno de los principales agradecimientos fue dirigido al Ayuntamiento de Peñaranda, por su colaboración en la organización y por facilitar los medios necesarios para el desarrollo del torneo, además del interés mostrado por mantener vivo el espíritu de Mundy. Dentro de esta colaboración, también se reconoció expresamente el trabajo de Lillo, José, Chemita y de los numerosos operarios municipales que, de una u otra manera, han contribuido a hacer posible la celebración del Memorial.
También hubo palabras de reconocimiento para Fidel, encargado cada año de diseñar el cartel del torneo. La organización puso en valor el cariño y la dedicación con los que afronta esta tarea, consiguiendo superarse edición tras edición, a pesar de que, después de quince memoriales, el reto resulta cada vez mayor.
Los patrocinadores también ocuparon un lugar destacado en los agradecimientos, ya que su colaboración permite sufragar los premios y el detalle que se entrega a todos los participantes. Para la asociación organizadora, su apoyo resulta «verdaderamente importante e imprescindible» para poder mantener el torneo.
La organización quiso tener asimismo un recuerdo especial para Fidel Pérez, a quien atribuyó buena parte del espíritu que ha mantenido vivo el Memorial durante estos quince años por haber recogido el testigo y continuar trabajando de manera desinteresada para que la cita siga adelante. Igualmente, Laura Pérez recibió el agradecimiento por su ayuda y por su respaldo en las labores administrativas y tecnológicas, garantizando la continuidad del proyecto.
Finalmente, las palabras se dirigieron a los verdaderos protagonistas del Memorial: los jugadores. La organización agradeció a todos los participantes que, durante estos quince años, hayan contribuido a mantener vivo el recuerdo de Mundy, no solo con su presencia, sino también con su colaboración y compromiso con el torneo.
El XV Memorial de Ajedrez Mundy cerró así una nueva edición dejando patente que, más allá de las partidas, los resultados y los premios, el torneo se ha convertido en una cita cargada de memoria, reconocimiento y sentimiento. «Recordar es volver a pasar por el corazón», una frase que resume el significado de estos quince años de Memorial y el deseo de que el recuerdo de Mundy continúe muy presente en torno al tablero.




















