Cantalpino ha vuelto a demostrar que la tortilla de patata es mucho más que un plato tradicional: es también una auténtica expresión de la gastronomía y del cariño con el que se elaboran las recetas de siempre.
El salón teatro de la localidad acogió esta mediodía el tradicional concurso de tortilla española, organizado por la Asociación de Mayores Dehesa del Pino y patrocinado por la cooperativa Aranpino, que reunió alrededor de una treintena de elaboraciones realizadas por vecinos y participantes dispuestos a demostrar sus habilidades entre fogones.
El ingrediente estrella, como no podía ser de otra manera, fueron las patatas producidas en Cantalpino, uno de los grandes tesoros gastronómicos de la villa y una materia prima que, acompañada por los diferentes secretos y trucos de cada ‘chef’, permitió disfrutar de tortillas de muy diferentes estilos.
Con cebolla o sin ella, más o menos cuajadas, altas o finas, cada participante aportó su particular manera de entender uno de los platos más queridos de la gastronomía española. Una amplia variedad que hizo especialmente complicado el trabajo del jurado.
La actividad se convirtió además en un nuevo punto de encuentro para los vecinos, con un ambiente marcado por la convivencia, la tradición y el buen humor.
Una vez finalizado el concurso, en el que las cinco mejores tortillas recibieron premio, todos los asistentes pudieron disfrutar de una degustación popular, poniendo el broche de oro a una jornada en la que Cantalpino volvió a reivindicar la calidad de sus productos y, especialmente, de unas patatas que, sumadas al cariño de quienes las cocinan, esconden el secreto de una tortilla capaz de conquistar cualquier paladar. Nerea Rogado logró el primer premio seguida de María Jesús Hernández y de Adoración Arroyo.
La propuesta se enmarca así en el programa de actividades de las fiestas de Cantalpino, reforzando el protagonismo de las tradiciones gastronómicas y de la participación vecinal.






















