La localidad de Mancera de Abajo ha vivido este jueves una intensa jornada festiva con la celebración de los actos centrales del inicio de las fiestas patronales en honor a la Virgen del Rosario. La tradicional alboreada por las calles del municipio, acompañada por los dulzaineros de la localidad, dejó paso a la procesión con la imagen de la patrona y a la celebración de la eucaristía. Diputados provinciales, alcaldes y alcaldesas de las comarcas de Peñaranda y Las Villas, han acompañado a la Corporación Local que encabeza Juan Carlos Zaballos para vivir junto a los manceranos esta jornada. Finalizados los actos religiosos, la actividad festiva se ha trasladado a la Plaza de la Paz, donde el regidor ha dirigido un mensaje a los vecinos y ha presentado a la pregonera.
La encargada de pronunciar el pregón ha sido Sonsoles Fiallegas, directora del diario digital NOTICIAS A TIEMPO, periodista con más de tres décadas de trayectoria dedicada a la información local y comarcal, quien ha ofrecido un discurso profundamente personal y cargado de emoción. Lejos de realizar un recorrido histórico por el municipio, Sonsoles Fiallegas ha optado por compartir sus recuerdos y vivencias ligadas a Mancera de Abajo desde la infancia. Recordó sus primeras visitas con la coral del colegio La Encarnación, la hospitalidad recibida siempre por los vecinos y aquellos sencillos detalles, como los tradicionales bollos elaborados por Amparo Nieto, que permanecen imborrables en su memoria.
Durante su intervención también ha relatado cómo nació su profunda devoción por Santa Maravillas de Jesús, figura que, según explicó, ha marcado decisivamente su vida personal y profesional. Compartió además el emotivo testimonio de la recuperación de su suegro tras dos delicadas operaciones, un hecho que atribuyó a la intercesión de la santa y que les llevó a recorrer a pie el camino entre Mancera de Abajo y Duruelo como acción de gracias.
Como periodista, destacó el privilegio de haber sido testigo durante más de treinta años de la evolución del municipio, narrando sus fiestas, sus proyectos y el nacimiento del itinerario espiritual «De la cuna al sepulcro», convertido hoy en un importante atractivo para peregrinos de numerosos países. Subrayó el esfuerzo colectivo que hizo posible esta iniciativa y el valor del patrimonio espiritual y cultural que representa para la comarca.
En la parte final de su pregón, Fiallegas definió la palabra «esencia» como el mejor reflejo de Mancera de Abajo. Destacó la belleza del paisaje contemplado desde el camino de Duruelo, la paz que transmite el entorno y el carácter acogedor de sus vecinos, animándoles a sentirse orgullosos de un pueblo que, afirmó, «merece la pena ser visitado, paseado, vivido y sentido». Cerró su intervención con un mensaje de esperanza basado en el valor de actuar siempre desde el corazón, antes de proclamar los tradicionales vivas a Mancera de Abajo y a la Virgen del Rosario.
Tras el pregón, vecinos y visitantes continuaron disfrutando del ambiente festivo con las actividades programadas para la jornada, entre ellas el tradicional vino de la amistad que se ha ofrecido en la plaza y que ha estado amenizado por los dulzaineros de Mancera de Abajo. El concierto del grupo flamenco Sabor a miel y la verbena nocturna con la orquesta Garden son otros de los eventos festivos previstos para hoy.























PREGÓN ÍNTEGRO DE SONSOLES FIALLEGAS, DIRECTORA DE NOTICIAS A TIEMPO
Autoridades provinciales, comarcales y locales, señor Alcalde don Juan Carlos Zaballos, y resto de miembros de la Corporación municipal, manceranas y manceranos: quiero que mi intervención comience con un agradecimiento especial por vuestro cariño y reconocimiento mostrados en la petición para que esta humilde reportera rural sea hoy la pregonera de vuestras fiestas en honor de la Virgen del Rosario, nombre que llevan dos de las personas más importantes de mi vida como son mi madre y mi abuela materna.
He de confesaros que la llamada de vuestro alcalde, Juan Carlos Zaballos, con su propuesta para desempeñar esta función me trajo automáticamente a la cabeza a Santa Teresa de Jesús con su “nada te turbe, nada te espante” y aunque a estas alturas, teniendo a mis espaldas 34 años de profesión, poco logre espantarme sí he de reconoceros que las últimas semanas sí ha turbado un tanto mi cabeza la responsabilidad de no defraudaros.
No vengo hoy, día de mi santo en el que se celebra la festividad de Nuestra Señora de Sonsoles, a repasar datos históricos ni episodios significativos de Mancera de Abajo que, por descontado, sabéis mucho mejor que yo sino a acercaros mi particular visión de vuestro pueblo desde mis propias vivencias.
Mis primeros recuerdos se remontan a los años 80 del siglo pasado cuando siendo una niña formé parte de la coral infantil del colegio La Encarnación y hasta aquí vinimos a actuar en varias ocasiones palpando siempre el cariño y la acogida con la que nos recibiais, los aplausos y como no, aquellos bollos bañados de azúcar que salían de las laboriosas manos de Amparo Nieto y nunca faltaban en el convite como gesto de agradecimiento a nuestro recital.
Ya en la adolescencia, cuando acababa el curso, tocaba echar una mano a mi madre que algunos de vosotros recordaréis como una de las señoras de la limpieza del antiguo colegio comarcal mixto y que también era empleada doméstica los veranos en casa de la familia de don Antonio Salazar, el ingeniero que proyectó la presa El Milagro en Mirueña. Allí oí hablar por primera vez de la Madre Maravillas de Jesús, que ellos conocían por su estrecha relación con la orden del Carmelo en Madrid, y que ya iba adquiriendo fama de santidad, un proceso que años después pude seguir muy de cerca siendo corresponsal del desaparecido diario El Adelanto.
Santa Maravillas de Jesús ha sido un referente a lo largo de mi vida, desde aquella primera reliquia que pusieron en mis manos con un pedacito de su hábito, hasta el día de hoy, guiando mi camino, poniendo luz en los momentos más oscuros y siendo remanso de paz en mi ajetreada vida. Sólo unos pocos, los más cercanos, conocen que nosotros vivimos además en primera persona uno de sus milagros cuando mi suegro, cumplidos ya los 80 años, se enfrentó a dos operaciones muy complicadas en poco más de diez días con el pronóstico de la amputación de una pierna para poder seguir viviendo. Fue entonces cuando colocamos bajo su almohada en el hospital una reliquia de Santa Maravillas de Jesús pidiendo su intercesión y a partir de ese momento empezó una mejoría para la que la Medicina no encontró explicación científica, salvando su pierna y llegando a sus 94 años cumplidos a día de hoy. Días después, mi marido y yo quisimos recorrer en solitario el camino entre Mancera de Abajo y Duruelo para dar gracias a Dios, a Santa Maravillas de Jesús y también a Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz cuyas huellas invitan a esa búsqueda de nuestro yo interior, oculto entre la vorágine del día a día, y que necesita tanto de la paz, el sosiego y el consuelo.
Del otro lado de la cámara de fotos y del cuaderno con el bolígrafo, donde me siento más yo, a lo largo de estas más de tres décadas he tenido la inmensa suerte de ser testigo del paso del tiempo en Mancera de Abajo, informando puntualmente de vuestras fiestas, de los avances para mejorar la calidad de vida, de sueños que felizmente se han hecho realidad como el camino De la cuna al sepulcro que hoy atrae a miles de peregrinos de todo el mundo y que se fue fraguando como los buenos guisos, a fuego lento, en las reuniones de muchas noches de invierno en el comedor del Cielito Lindo. No me cabe duda de que, en torno a esa mesa, estaban también Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz y la Madre Maravillas alentando para que ese camino fuera una realidad y que los pasos que en él quedaran sirvieran para una transformación que emana mucho más adentro del corazón de cada uno, y lo hacen desde el alma.
Si tuviera que elegir mi imagen favorita de vuestro pueblo me quedaría, sin dudarlo, con la increíble estampa que ofrece desde el alto del camino de Duruelo cualquier tarde a la caída del sol, sentada allí en un banco, con la silueta de San Juan de la Cruz, viendo como las casas parecen abrazarse en torno a la torre de la iglesia y se respira esa paz de un mundo rural que nos aporta tanto aunque a veces lo valoremos tan poco.
Pensando en este pregón y en Mancera de Abajo me vino a la mente la palabra ESENCIA y esta frase que encontré y que es el mejor broche a mis palabras: “Cuando haces todo desde el amor, siempre ganas. Puede que sufras, que te usen o que no te valoren, pero tú siempre ganas. Porque todo aquello que se hace de corazón no está demás y no es vano, tarde o temprano la vida lo devuelve multiplicado. Recuerda: ser como eres no es un error sino una bendición”. Manceranos y manceranas tenéis ESENCIA y bendición y un pueblo que merece la pena ser visitado, paseado, vivido y sentido, recordadlo siempre.
VIVA MANCERA DE ABAJO
VIVA LA VIRGEN DEL ROSARIO














