La presencia de varias piedras de gran tamaño en la carretera que une Aldeaseca de la Frontera y Peñaranda provocó ayer, sábado, a las 22:30 horas, un accidente que causó daños a un turismo que circulaba en dirección Peñaranda y que como consecuencia del impacto sufrió el reventón de una rueda. Tras varios volantazos, el conductor logró hacerse con el control del vehículo aunque las consecuencias pudieron ser muchísimo más graves si se hubiera salido de la vía o chocado con otro en esos momentos decisivos para salvar la vida. Lo más alarmante de este caso es que teniendo en cuenta las dimensiones de las piedras que estaban en la calzada, cuyos restos aún pueden apreciarse hoy por la cuneta junto a otros del coche siniestrado, es que se da prácticamente por seguro que se trata de una acción provocada.
Parece ser que en torno a una hora antes una llamada había alertado de la presencia de dichas piedras en la carretera y a las 22:30 horas se produjo el citado accidente segundos después de que otros dos coches que circulaban delante, por suerte, pudieran esquivarlo. La Guardia Civil de Tráfico de Salamanca está investigando los hechos y solicita la colaboración ciudadana de cualquier persona que ayer circulara por este tramo (antes de llegar a la estación eléctrica de Iberdrola viniendo desde Aldeaseca) y pudiera ver alguna actitud sospechosa o alguna persona por la zona. «Está claro que esas piedras no llegan ahí de la nada, estaban colocadas en la carretera y podían haber causado un accidente muchísimo más grave», explican los afectados.
En caso de observar nuevamente piedras en la calzada o detectar alguna persona sospechosa en la zona se pide colaboración y llamar de manera urgente al centro de emergencias del 112 o al subsector de la Guardia Civil de Tráfico en Salamanca al 923 19 31 19.

















