Una gran paella popular para cerca de 300 comensales ha puesto esta mediodía el broche a las fiestas en honor de San Antonio de Padua que se han celebrado en la localidad de Moríñigo. Vecinos, hijos ausentes y visitantes se han reunido en el parque nuevo para compartir este acto de confraternidad que ha dado comienzo a las 14:00 horas con el reparto de raciones acompañadas de sangría, agua y refrescos. Cabe destacar que el buen tiempo ha propiciado una destacada participación en todas las actividades programadas por el Ayuntamiento para estos días.



























