Un intenso calor, más propio de las fiestas de mediados de julio que de las de mayo, ha acompañado esta mañana el arranque de las fiestas de Villoruela en honor del Santo Cristo de la Esperanza. La misa, cantada por el coro popular de la localidad, ha dado comienzo a las 12:45 horas y 40 minutos después ha dado comienzo la procesión con la imagen del crucificado llevada en andas. Los sones charros han acompañado el desfile hasta el regreso a la explanada del templo.
La tradicional subasta de banzos en celemines, una antigua medida de trigo, ha cerrado los actos religiosos con la suma de 340 celemines y «buen provecho», frase que siempre acompaña este momento en la localidad. Los mismos actos religiosos se repetirán mañana, sábado.

























