Finalizada ya la Semana Santa, las ocho cofradías peñarandinas y sus imágenes titulares vuelven a la normalidad siguiendo, además, la costumbre de vestir a sus vírgenes de blanco durante el Tiempo de Pascua para simbolizar la alegría, pureza y resurrección de Jesucristo. Es el caso de Nuestra Señora de las Lágrimas que se venera en la ermita del Humilladero y que aparece ya con esta indumentaria en tonos blancos y dorados, complementada con un pechero de encaje y un fajín brocado color oro viejo.
- Significado: El blanco representa la Resurrección, la pureza y la luz.
- Imágenes destacadas: Muchas hermandades cambian las vestimentas de sus titulares, como Nuestra Señora de la Soledad (varias advocaciones), la Virgen de la Esperanza o la Virgen del Amor, vistiendo mantos y sayas blancas.
- Elementos: Es habitual el uso de tejidos claros, bordados en oro o plata, y tocas de encaje que añaden luminosidad a la imagen tras el luto de la Pasión.
- Este cambio de atuendo, a menudo realizado por camareras y vestidores, transforma la estampa de la Virgen en los altares o ermitas para celebrar la victoria sobre la muerte.

















