SEMANA SANTA 2026
TEXTO Y FOTOS: JOSÉ GÓMEZ LÓPEZ
Peñaranda de Bracamonte ha despedido este domingo su Semana Santa con la tradicional procesión del Resucitado, organizada por la Hermandad de Cofradías, junto con las cofradías de la Preciosa Sangre y la Soledad. El desfile ha estado favorecido por una excelente meteorología que ha animado a cientos de vecinos a salir a la calle. El gran protagonista de la jornada ha sido el pequeño Daniel Terrero Muñoz, de tan solo tres años de edad, y que, en esta ocasión, ha sido el encargado de encarnar al arcángel San Miguel.
Poco después de las 10:00 horas ha comenzado la procesión desde la iglesia parroquial con la salida del paso de Jesús Resucitado. La imagen ha iniciado su recorrido arropada por los solemnes acordes de la Agrupación Musical Cristo Yacente de Salamanca y el acompañamiento de la cofradía de las cofradías del Santo Cristo del Humilladero y del Santísimo Cristo de la Cama, así como por los niños que representaban al arcángel San Miguel y a la Magdalena.
Quince minutos más tarde, ha salido Nuestra Señora de la Soledad al ritmo de los sones de la Banda de Cornetas y Tambores de la Hermandad de Cofradías de Peñaranda. La Virgen ha estado acompañada por la Verónica y las cofradías de Nuestra Señora de la Esperanza, Jesús Nazareno, Vera Cruz y Jesús Amigo de los Niños. Ambas comitivas han desfilado por separado por las calles del municipio.
El momento más esperado se ha vivido en una abarrotada Plaza de la Constitución, donde las imágenes han protagonizado su emotivo encuentro. Daniel Terrero de tan solo tres años, ha sido el encargado de recitar el tradicional verso que anuncia la resurrección de Cristo a su Madre, procediendo después a retirar el manto negro de luto a la Virgen.
Tras ese momento, los hermanos cofrades se han retirado los capuchones para escenificar el fin de la penitencia. Acto seguido, se ha realizado, también, el cambio de varas y el nombramiento de los nuevos mayordomos de la Virgen de la Soledad. Para finalizar, la comitiva ha regresado al templo parroquial, donde se ha celebrado una eucaristía. Peñaranda despide así unos días de gran devoción popular y tradición, comenzando ya la cuenta atrás de la Semana Santa del próximo año.










































