La localidad salmantina de Villoruela volvió a convertirse en la mañana de este Viernes Santo en escenario de recogimiento y emoción con la celebración de su tradicional Vía Crucis viviente, uno de los actos más destacados de la Semana Santa en la zona. Vecinos de todas las edades participaron en esta representación que recrea los últimos momentos de la vida de Jesucristo a través de un recorrido por las calles del municipio.
Durante la escenificación, cuidadosamente preparada durante semanas, los participantes dieron vida a las distintas estaciones del Vía Crucis con gran realismo. El silencio respetuoso del público y la ambientación lograda mediante iluminación y vestuario contribuyeron a crear una atmósfera solemne que acompañó cada escena.
Uno de los momentos más sobrecogedores fue la crucifixión, que logró emocionar a los asistentes por su intensidad y simbolismo. La implicación vecinal volvió a ser clave para el éxito del evento, consolidando esta tradición como una de las más arraigadas en la localidad.
Desde la organización se destacó la importancia de mantener vivo este tipo de celebraciones, no solo por su valor religioso, sino también por su papel como elemento de unión y participación ciudadana.
El Vía Crucis viviente de Villoruela continúa así afianzándose como una cita imprescindible dentro de la Semana Santa salmantina, atrayendo cada año a numerosos visitantes que buscan vivir de cerca esta experiencia única.























