La Fiesta de la Castañada, que la Diputación provincial acercará este otoño a una veintena de municipios salmantinos, ha hecho este fin de semana una nueva parada en la comarca, concretamente en El Campo de Peñaranda que despide el año con las celebraciones festivas de los Santos Inocentes. Un pasacalles animado por el tamborilero Rufo abrió el programa de actividades que reunió a gente de todas las edades con música y juegos a cargo de Asadina en el edificio multiusos.
En el interior del salón siguieron los cuentos, anécdotas y exposición de utensilios relacionados con la castañocultura y el broche, como no podía ser de otra forma, lo puso el reparto y consumo de las castañas recién asadas.





















