Miles de kilómetros a sus espaldas, testigos de primera mano de la evolución histórica de la comarca de Peñaranda, de sus pueblos y sus gentes a lo largo de casi un siglo en el que han sido un referente en el sector del transporte de viajeros. Autocares Galán cierra ahora una historia de casi un siglo y varias generaciones en el negocio familiar.
-Ponéis el broche a una etapa laboral de varias décadas y varias generaciones en el sector del transporte, ¿qué sentís en estos momentos?
-Desde que empezamos a trabajar, nuestra profesión no ha entendido de vacaciones o días libres y desconexión. Ahora estamos intentando acostumbrarnos a la cantidad de tiempo libre que tenemos para ocuparlo y entretenernos, lejos de la actividad que hemos tenido y que nos ocupaba cada minuto. También se extraña la falta de relación con tanta gente como teníamos siempre. Se echa de menos.
-Contadnos un poco la historia de este negocio familiar.
-Por los años 30 nuestro abuelo, Andrés, comenzó a transportar viajeros entre los pueblos de Malpartida, Salmoral, Mancera de Abajo y Bóveda hasta Peñaranda.
Tal era la cantidad de gente que vivía en cada pueblo que incluso se viajaba en las bacas de los autocares junto a equipajes o pequeños animales. Nuestro padre, Emilio, tuvo que hacerse cargo del negocio pronto, y además de la línea de viajeros, comenzaron las rutas de transporte escolar hacia los institutos de Peñaranda y se empezaron a hacer otros viajes y algunas excursiones con gente de la comarca. Por entonces la gente empezaba a viajar como ocio. Nosotros nos incorporamos nada más acabar de estudiar o acabar la mili. Se empezó a acaparar más trabajo coincidiendo con una época en la que el turismo cogía cada vez más fuerza. Recorriendo cada rincón de España y Portugal, y llegando a otros destinos de Francia e Italia. Alguno de nuestros hijos también han estado muy vinculados a este oficio hasta el último día, pero finalmente su vida profesional les ha llevado por otro lado. Por otro lado, podemos decir que nuestra empresa ha visto el enorme cambio que ha sufrido la comarca de Peñaranda, donde el paso del tiempo ha ido transformando la esencia que tuvo con sus vecinos, sus negocios y el cambio de hábitos y nuevas necesidades. Y conforme a ello, nuestra empresa ha ido adaptándose ofreciendo cada vez más y mejores servicios.


-En tantos años la relación con los viajeros habrá dado para un sin fin de anécdotas, nos podéis contar alguna?
-De cada viaje siempre guardamos algún recuerdo, especialmente de aquellos en los que nuestros viajeros han sido siempre fieles a nosotros y resultaban ser viajes como en familia. Recuerdos imborrables de esta empresa y de quiénes la vieron echar a andar fueron las veces en las que los viajeros tenían que bajarse de aquellos autobuses antiguos para empujar y pudieran subir, por ejemplo, la cuesta de Mancera. Es algo que fue el día a día de nuestro abuelo Andrés y que a nuestro padre, Emilio, también le tocó a veces. Otros tiempos con pocos medios y mucho sacrificio para todos.
-¿Cómo ha sido también la evolución en cuanto a los vehículos en sí?
-Nuestro abuelo, Andrés, tuvo al principio incluso algún carro de caballería para poder ejercer su trabajo. Nuestro padre a veces decía irónicamente conocer el trayecto entre Malpartida y Peñaranda metro a metro intentando hacer algún arreglo. Podemos imaginar sus trabajos con unos autobuses de aquella época por unas carreteras empedradas y llenas de baches. Totalmente diferente a las carreteras de hoy y a la evolución de los autocares desde hace varias décadas y que hemos tenido la suerte de ver. Gente mayor que conoció a nuestro abuelo. Andrés. y que vieron todos estos cambios nos llegaba a decir «qué orgulloso estaría vuestro abuelo si viera los coches con los que andáis ahora en comparación a los que él tuvo».


-La despedida con vuestros usuarios de toda la vida, ¿cómo ha sido?
-La noticia de venta de Autocares Galán a otro grupo y nuestra despedida se han comunicado después de haber tomado esta decisión y hacerse todo efectivo. Así que ha cogido un poco de sorpresa a nuestro entorno y clientes. Hemos recibido y seguimos recibiendo muchos gestos de cariño y agradecimiento por muchas partes. Pero el mayor agradecimiento es nuestro hacia toda la gente que nos ha acompañado en toda nuestra trayectoria, nuestros conductores, nuestra familia…pues son ellos quienes han hecho y han sido parte de esta empresa familiar desde su origen.

















