Un año más, y ya van nada menos que 17 ediciones, Peñaranda ha vuelto a convertirse en lugar de encuentro para encajeras y también algún encajero llegados de diversos puntos de la geografía española. Desde las 10:00 horas, la plaza Nueva ha ido recibiendo a los más de 150 participantes que se han dado cita en esta reunión anual donde artesanía y tradición van de la mano. A lo largo de la mañana han sido numerosas las personas que se han acercado al lugar reservado para el encuentro y han admirado la maestría en el manejo de los bolillos y las impresionantes labores que salen de las manos expertas, algunas de las que incluso se han expuesto también junto a las mesas. Tampoco han faltado varios puestos de venta de todo lo necesario para el encaje, desde bolilleras, a bolillos pasando por alfileres e incluso patrones.
Las encajeras peñarandinas han ofrecido a media mañana bebida y empanadas como agasajo y un sorteo de regalos ha animado también la recta final del mencionado encuentro.






























