Los incendios que asolan Galicia tienen en estos momentos atrapado a un camionero peñarandino, Antonio Martín Gutiérrez, que esta mañana emprendió ruta de vuelta a casa y todo se ha ido complicando más a medida que pasaban las horas. «Están desviando a los camiones hacia dos áreas de servicio, una ya está llena y la otra se está llenando poco a poco y los coches algo más adelante, en dirección a los pueblos, porque la autovía A-52 está cortada desde el kilómetro 129 al 181», explica este profesional del transporte por carretera.
«Al salir de Vigo empecé ya a ver carteles de ‘autovía cortada’ y la nacional, yo tenía justo que atravesar entre tres de los grandes fuegos que hay ahora en el sur de Ourense y pasada la capital, ya nos han obligado a desviarnos. Aquí hay 44 grados, es un auténtico horno y el problema es que ir más hacia adelante es una locura. Si nos desvían a los camiones cerca de los pueblos es mucho peor porque están todos parados en las cunetas y en poblados en medio de la nada, allí si el fuego se va de madre sí te puede atrapar», comenta.
«Por ahora no se sabe cuándo se tiene previsto abrir la carretera. A mí ya me ha pasado más veces, una de ellas en un túnel y ahí sí que lo pasé mal», añade el camionero. Por suerte, las comunicaciones le permiten mantener el contacto con los suyos que le esperan en Peñaranda pendientes de cualquier novedad y deseando que pueda retomar camino lo antes posible.
























