Justo dos meses y dos días después de su «histórica» salida de Peñaranda, las dos campanas de la iglesia convento de las Madres Carmelitas vuelven a su emplazamiento original. Una grúa de grandes dimensiones instalada en la calle Nuestra Señora y varios operarios trabajan desde primera hora de la mañana de hoy, martes, 1 de julio, para volver a ubicar las campanas que regresan preparadas ya para el nuevo sistema de volteo automático.
«Tendrá un sonido prácticamente igual al que había con el volteo manual característico de la orden del Carmelo», ha comentado el responsable de la empresa cacereña Rivera, que ha llevado a cabo esta intervención.
«Santa María Magdalena», fechada en el año 1901, y con dos ángeles flanqueando una custodia entre otros motivos ornamentales y la campana más grande, fundida en el año 1974, y con una inscripción que atestigua dicha fundición siendo priora del convento la madre María Dolores del Niño Jesús volverán a sonar desde hoy y acompañarán el día a día de los peñarandinos.


















