El Ayuntamiento de Peñaranda de Bracamonte destaca el extraordinario balance de la ya tradicional “excursión municipal de mayores”, que del 5 al 9 de octubre ha llevado a cerca de 150 vecinos a recorrer los paisajes, el patrimonio y la luz del litoral onubense y el Algarve portugués. El notable incremento en la demanda obligó a incorporar un tercer autobús, consolidando esta cita como uno de los pilares más entrañables de la agenda de convivencia local. Encabezada por la alcaldesa, Carmen Ávila, junto a personal municipal encargados de la coordinación y el bienestar del grupo, la expedición partió de Peñaranda en la madrugada del lunes 5 de octubre a las 5:00 horas. La sede del viaje quedó fijada en el Hotel Playacanela (4 estrellas), en Punta del Moral, cuya ubicación estratégica a escasos metros del mar y sus cuidadas instalaciones —con piscina climatizada, espacios de esparcimiento y veladas de baile— brindaron un marco idóneo para el descanso tras cada jornada.
Rumbo al sur: el abrazo del mar y la travesía por el Guadiana
Tras una primera tarde dedicada al descanso y a pasear por los parajes marineros de Isla Canela, la itinerancia cultural desplegó toda su riqueza a partir del martes. Acompañados en todo momento por guías oficiales que enriquecieron el trayecto con relatos históricos y geográficos, los expedicionarios realizaron una completa ruta por Ayamonte, conociendo monumentos señeros como la Casa Grande o Casa de Manuel Rivero, las animadas plazas de la Ribera y de la Laguna, la Iglesia de Nuestra Señora de las Angustias y el entorno del puerto. A continuación, la comitiva se embarcó en una singular travesía fluvial por el río Guadiana hasta alcanzar Vila Real de Santo António, junto al emblemático Puente Internacional de la Amistad de 1991. En la localidad lusa, el grupo recorrió la céntrica Plaza Marqués de Pombal, ofreciendo una mirada viva a la arquitectura e identidad de la comarca. Posteriormente disfrutaron de tiempo libre para pasear y realizar compras. La tarde completó la panorámica costera con la visita a la zona de La Antilla e Islantilla. Primero a través de una vista panorámica recorriendo la zona con el autobús y, posteriormente, con un paseo a pie de playa para todos los allí presentes.
Historia viva: del señorío portugués a la luz de la capital
El itinerario alcanzó uno de sus momentos de mayor calado cultural el miércoles 7 con el recorrido por los principales tesoros del Algarve. Durante la mañana, los expedicionarios descubrieron Tavira, paseando por la emblemática Plaza de la República, la fortaleza y murallas de su Castillo y las riberas del río Gilão. La ruta prosiguió hacia la ciudad de Faro, donde recorrieron su zona portuaria, los Jardines Manuel Bívar y el conjunto histórico de la Largo da Sé, contemplando la Catedral y el Palacio Episcopal.
Por la tarde, la expedición puso rumbo a Huelva para realizar una completa visita guiada. Desde el autobús se ofreció una perspectiva panorámica de los enclaves más significativos, que continuó a pie por monumentos tan representativos como la Casa Colón, la icónica Plaza del Punto —donde se ubica el monumento a la Virgen del Rocío—, la céntrica Plaza de las Monjas, el Consistorio, el Palacio de Mora Claros y el histórico Barrio Obrero, además de recorrer la comercial calle Concepción y sus vías aledañas antes de disfrutar de tiempo libre para pasear por la ciudad.
Huellas de la historia universal e identidad marinera
El jueves 8 estuvo consagrado a la inmersión en los Lugares Colombinos, cuna de la gesta que cambió el rumbo de la historia universal. La expedición se adentró en Palos de la Frontera para visitar el Monasterio de Santa María de la Rábida, emblemático cenobio franciscano donde Cristóbal Colón encontró refugio y apoyo intelectual para su empresa marinera. De la mano de las explicaciones expertas de los guías del recinto, los mayores recorrieron sus históricos claustros antes de trasladarse al Muelle de las Carabelas, un espacio fascinante donde pudieron contemplar y adentrarse en las réplicas exactas de la Niña, la Pinta y la Santa María. La jornada vespertina cambió de escenario para abrazar la esencia marinera de Isla Cristina. A orillas del Atlántico y sus marismas, el grupo recorrió el animado centro urbano, admirando sus singulares fachadas, el caserío tradicional y sus plazas principales, testimoniando el profundo vínculo pesquero y comercial de esta histórica villa costera.
El Rocío, la visita a Almonte y el colofón gastronómico en Bollullos
En la jornada de clausura del viernes 9, la expedición se desplazó a la célebre aldea de El Rocío, donde los participantes disfrutaron de tiempo libre para recorrer de manera distendida sus emblemáticos enclaves. A continuación, el grupo se trasladó a Almonte, realizando un paseo por su centro histórico hasta llegar a la iglesia donde se encontraba en ese momento la imagen de la Virgen del Rocío para realizar una emotiva visita. Tras este recorrido devocional, la comitiva tomó de nuevo los autobuses para dirigirse a Bollullos Par del Condado, disfrutando de un almuerzo tradicional de clausura con productos típicos de la zona —como las conocidas gambas de Huelva y el pescado frito— antes de emprender el viaje de regreso definitivo a Peñaranda.
Gratitud e impulso institucional
La alcaldesa de Peñaranda, Carmen Ávila, ha querido poner de relieve el clima de fraternidad que ha reinado durante toda la experiencia: «Ha sido un orgullo compartir estos días con una expedición tan numerosa y entrañable. El comportamiento de todos los asistentes ha sido ejemplar y la ausencia total de incidentes demuestra el civismo y la alegría de nuestros mayores». La regidora ha expresado su reconocimiento tanto a la comarca por sumarse a esta convocatoria como a los guías y a la agencia organizadora, Viajes Oceanic Travel, por la pulcritud y cuidado en cada detalle logístico. Ante el contundente respaldo recibido, el Consistorio reafirma su compromiso de continuar impulsando estas iniciativas de ocio activo y convivencia en los próximos años.





















