En plena cosecha de cereal en gran parte de la comarca de Peñaranda y con otros cultivos en desarrollo como remolachas y girasoles, los agricultores viven con el alma en vilo temiendo a las tormentas, como ha sucedido esta mediodía. La tromba de agua y pedrisco ha afectado especialmente a las localidades de Paradinas de San Juan y Rágama mientras que en Peñaranda, donde también se esperaba que llegara prácticamente ha pasado de largo. La granizada ha dejado daños en remolachas y cereales que han comenzado a valorarse esta tarde una vez que ha cesado la tromba de agua. En algunas zonas el tamaño del pedrisco ha superado los 5 milímetros de diámetro, según puede apreciarse en la fotografía cedida por un vecino de Rágama.













