Los ayuntamientos de Peñarandilla y Tordillos han solicitado formalmente la intervención de las administraciones competentes tras los graves daños ocasionados por una intensa tormenta de agua y granizo que afectó a la zona durante la tarde del pasado jueves, 18 de junio.
Según recoge el escrito remitido por el alcalde-presidente de Peñarandilla, Antonio Luis Sánchez Martín, el episodio meteorológico se produjo alrededor de las 16:00 horas y dejó un registro de aproximadamente 70 litros por metro cuadrado en apenas una hora, una cantidad de lluvia que provocó importantes incidencias en todo el término municipal.
Las principales afecciones se han producido en las infraestructuras municipales, especialmente en los caminos rurales, donde el arrastre de tierras y lodos ha deteriorado numerosas vías. Asimismo, la tormenta ha causado daños significativos en las explotaciones agrarias de la localidad, con especial incidencia en los cultivos de regadío, algunos de los cuales podrían sufrir pérdidas irreversibles.
El Ayuntamiento de Peñarandilla señala que la totalidad del término municipal se ha visto afectada por el temporal. Aunque la valoración definitiva de los daños se realizará en las próximas semanas, el consistorio ya ha realizado una primera estimación para la reparación de los caminos municipales, cifrando en torno a 20.000 euros el coste de las actuaciones necesarias para reponer materiales, zahorras y aglomerado.
Ante esta situación, el Consistorio ha solicitado a la Subdelegación del Gobierno en Salamanca el inicio del procedimiento contemplado en la Ley del Sistema Nacional de Protección Civil para que puedan activarse las medidas de apoyo y asistencia previstas para este tipo de emergencias.
Desde el Ayuntamiento han manifestado su disposición a aportar toda la documentación complementaria que sea requerida para evaluar el alcance de los daños y facilitar la tramitación de las ayudas correspondientes.
La tormenta supone un nuevo revés para el sector agrícola de la comarca, que deberá esperar a las próximas semanas para conocer con exactitud el impacto económico de los daños sufridos en las explotaciones afectadas.














