«Aunque las previsiones no eran nada buenas, se ha confirmado lo que estos calores auguraban, que la realidad ha sido peor que las previsiones», señalan hoy, miércoles, desde UPA en el arranque de la campaña de cosecha en las grandes zonas cerealistas de Peñaranda y Alba.
«Las primeras parcelas cosechadas de cebada están dando una producción de unos 2.000 kg/ha, y la impresión de los agricultores de esas zonas, es que esa será la media de ambas comarcas, dado que si bien hay parcelas que apuntan a producciones superiores, también las hay claramente peores, sobre todo las de siembras más tardías», añaden.
Desde UPA aseguran que «con esta media, con los costes de producción y el valor de los cereales, los agricultores se enfrentan a unas pérdidas de entre 200 y 300 €/Ha, siempre dependiendo de los costes que su producción haya empleado en cuanto a cantidad de abonos, fitosanitarios, su amortización, rentas y demás» e insisten en que «las cosechadoras están mostrando la realidad que parece que los políticos no quieren ver, y es que un agricultor no puede invertir tanto dinero para jugársela en que llueva o no llueva, o en que caliente o no caliente».
Fuentes de la organización agraria afirman que «este año se ha visto en Salamanca y en Castilla y León una clara reducción de la superficie sembrada de cereales dada su nula rentabilidad, pero es que esta cosecha, y los costes de que se está hablando de los abonos, de combustible, maquinaria…hace no rentable el cultivo de cereales en las zonas y parcelas de mala calidad» e insisten en que «esto se apunta de igual modo en otras zonas de España mas avanzadas en la cosecha, por lo que se pude producir un descenso muy importante en las siembras de cereales, forrajes etc, que a la larga afectara a los ganaderos, dado que si no se siembra no se produce, y el grano se trasporta desde cualquier parte del mundo, pero los forrajes o la paja, por su enorme coste de trasporte (como bien pudimos comprobar hace 3 años) es un mercado regional o a lo sumo nacional».















