El corte total de la calle el Carmen, desde Nuestra Señora a Isabel la Católica, tiene su consecuencia directa en el desvío de gran parte del tráfico rodado, incluido vehículos pesados, por la Ronda de las Cruces lo que ha motivado que arrecien las quejas de los vecinos de la zona. «Nos han traído un peligro que no tenía y ahora tiene que soportar muchísimo tráfico debido a la humanización de la calle el Carmen. Ronda de las Cruces tiene muchísimos tramos de aceras con 50 centímetros que con todo el tráfico que soporta ahora, incluidos muchos camiones, se hace peligroso caminar por la acera», comenta un vecino de la zona.
Sacar y meter los vehículos de los garajes en dicha calle se ha vuelto, también, tarea complicada porque estas maniobras suponen interrumpir la circulación aunque sea momentáneamente y a todo ello se suma el tránsito de coches y peatones hacia el colegio Miguel de Unamuno. Para «rizar el rizo», como explican los afectados, se ha producido el hundimiento de una tapa de registro que ha obligado a colocar unas vallas delimitando la zona y dando lugar al estrechamiento de uno de los dos carriles de circulación. «Vivimos en una calle que era tranquila y que se ha convertido en un peligro», aseguran.
Cabe recordar, además, que los vecinos y vecinas de la calle Ronda de las Cruces, en Peñaranda, presentaron hace unos meses un escrito en el Ayuntamiento pidiendo que se reconsiderase el desvío de camiones por la citada vía y recogieron 150 firmas para avalar su oposición a estos cambios que finalmente se han producido. Esta misma situación la viven los vecinos de la calle San José, otra de las vías que se ha visto afectada por los cambios, «una calle muy transitada por niños que se dirigen al colegio Unamuno, al centro parroquial y que, además, sirve de entrada para una academia situada en esa misma vía» por lo que también comparten la misma preocupación.
Por el momento se han respetado las plazas de aparcamiento en ambas calles pero las dimensiones, sobre todo en Ronda de las Cruces, hacen que al cruzarse dos camiones el espacio con los vehículos estacionados sea mínimo con el riesgo de rozones y golpes en retrovisores.
















