El Ayuntamiento de Peñaranda ha sacado a licitación la pavimentación asfáltica de una docena de calles, proyecto al que destinará íntegramente los Planes Provinciales de la Diputación y que sale a concurso por un importe de 426.403 euros, impuestos incluidos. El plazo de ejecución de los trabajos se ha fijado en tres meses (doce semanas), según figura en el pliego, y el plazo de presentación de ofertas está abierto hasta el 14 de octubre. Teniendo en cuenta los plazos previstos en este tipo de licitaciones públicas, se espera que dicho proyecto pueda estar adjudicado antes de finalizar el año aunque precisamente su ejecución dependerá de las condiciones meteorológicas teniendo en cuenta la proximidad del invierno.
Las vías urbanas elegidas en esta ocasión son las siguientes:
1.-Ronda de San Lázaro
2.-Ronda Guareña
3.-Calle San Luis
4.-Calle Isabel la Católica
5.-Calle Ricardo Soriano
6.-Calle San Roque
7.-Calle Rebolla
8.-Calle Cerrajeros
9.-Calle Santa Águeda
10.-Calle San Juan de la Cruz
11.-Calle San Miguel
12.-Carretera de Madrid
Tal y como recoge también el pliego del proyecto: «la tramitación de este expediente encuentra su justificación en que la trama urbana del municipio se encuentra pavimentada de forma irregular, y algunas calles tienen un estado poco adecuado a los tiempos actuales dado que presentan deterioros notables en su pavimentación, tanto por el propio uso y afección del tráfico rodado (agotamiento de la capa de mezcla asfáltica), como por el paso del tiempo, las irregularidades y posiblemente una carencia de conservación y mantenimiento adecuados».
El Ayuntamiento es consciente de esta realidad y viene estableciendo de forma regular el acondicionamiento de diferentes calles, en función de una serie de prioridades: funcionales, sociales y técnicas, mediante la pavimentación con una capa de Mezcla Bituminosa en Caliente (MBC), así como la correspondiente señalización, y elementos complementarios (pasos de peatones, zonas de aparcamiento, flechas direccionales, elementos de protección), con la noble finalidad de asegurar unos estándares de calidad tanto para el tráfico rodado, como para la propia movilidad y seguridad de las personas.













