Ganaderos de vacuno de leche, entre ellos varios llegados de localidades de la comarca peñarandina como Bóveda del Río Almar, Paradinas de San Juan y Alaraz, han participado hoy en Salamanca en la protesta para denunciar la bajada de precios en los contratos con la industria láctea. La concentración ha tenido lugar frente a un conocido hipermercado de la capital salmantina donde los afectados han vertido, además, litros de leche en el asfalto para llamar la atención del público con respecto a sus reivindicaciones.
David Alonso, responsable regional del vacuno de leche de UCCL, ha explicado que «hayy que denunciar las ofertas que están lanzando las industrias lácteas a la baja hacia los ganaderos. Hoy los que estamos aquí venimos a representar al sector, pero no hay más gente porque no hay más ganaderos. Estamos hablando de que, por dar datos, aquí en Salamanca creo que hay alrededor de 30 ganaderos. En Ávila, que hay gente de Ávila aquí también, hay 70 ganaderos en toda la provincia. Somos un sector muy envejecido, la media edad del sector son 57 años. Podemos entender que toda la gente que está próxima a la jubilación ya no le interesa venir a las manifestaciones porque ya están próximos a quitar las vacas. Ante esta situación, una rebaja por parte de la industria de 8 céntimos viene a arruinar el sector. Tenemos el tema de la guerra de Irán que está aumentando los costes de producción y las explotaciones, no sólo el gasóleo, que es lo que primero nos afecta, la luz, los costes de alimentación de los animales, la soja ha subido mucho, los costes de las materias primas de las explotaciones también han subido mucho. No podemos soportar el hostigamiento que hace la industria hacia el sector desde hace años».
Alonso ha recordado que «hemos estado en una situación estable, llamando estable una situación en la que en tres años han desaparecido el 20% de los ganaderos. Si seguimos así, corre riesgo la soberanía alimentaria del país. Ya casi no va a quedar leche porque los que se tienen que incorporar no se incorporan para perder dinero. Los que están perdiendo dinero van a tener que cerrar la granja porque no van a ser capaces de pagar los préstamos que tienen abiertos con los bancos. Y los que están próximos a la jubilación ya llega el momento de cerrar la granja porque no van a estar trabajando gratis y perdiendo dinero para la industria. Solo podemos decir que hemos estado en el Ministerio de Agricultura, hemos estado en el Ministerio de Consumo, ayer mismo hemos estado personalmente yo con la directora de Industria Agropecuaria de la Junta de Castilla y León y le hemos pedido que se busque las cisternas que vienen de fuera. Queremos controles de etiquetado en las fábricas. Queremos saber dónde está la leche que viene de Francia y Portugal. Si se le puede llamar leche porque sabemos que viene mucho producto lácteo y queremos saber dónde está. También le hemos pedido que necesitamos que saque un nuevo estudio de costes de producción desde el Observatorio de la Cadena Alimentaria. Nos ha prometido que lo va a hacer, que desde el lunes se va a poner en marcha el Observatorio de la Cadena para sacar los costes de producción. Es importante los costes de producción porque según la ley de cadena alimentaria no se puede trabajar a pérdidas».
El representante de la organización agraria ha expuesto que «si los costes de producción oficiales de la comunidad autónoma de Castilla y León son entre 55 y 60 céntimos que es lo que calculamos que están ahora, si la industria saca los contratos de 450 euros tonelada que está ofreciendo a los ganaderos estaría unos 100 euros tonelada el coste de alimentación por encima de lo que está ofreciendo la industria. El sector se va a la ruina, España está en pie de guerra y ahora mismo la única manera de defendernos nosotros mismos es no firmar los contratos de la industria. Asimismo pedirle al consumidor que compre leche de origen España, que compre leche entera, que compre leche fresca. Necesitamos por parte del consumidor también que nos apoye, porque al final si no quedamos ganaderos, hoy ahí está la leche en el lineal del supermercado a un euro aproximadamente. En seis o ocho meses sabemos que va a haber desabastecimiento porque se van a empezar a matar vacas y a desaparecer explotaciones. Si no queremos ver la leche en el lineal por encima del 1,50 es el momento de que las administraciones actúen».



Reducciones de hasta 10 céntimos por litro en los nuevos contratos
La Unión de Campesinos de Castilla y León, que ya venía alertando hace unas semanas de esta situación, da un paso más e insta a las ganaderías de leche a no firmar contratos a la baja que no permiten siquiera cubrir los costes de producción. La Organización ha puesto de manifiesto que el mercado no justifica estas bajadas de precio que quiere hacer firmar la industria a los ganaderos puesto que, al revés, los datos que existen a nivel europeo y que son el termómetro del sector, van al alza.
En este sentido, se ha denunciado que las industrias estarían proponiendo reducciones de hasta 10 céntimos por litro en los nuevos contratos, poniendo en una situación de vulnerabilidad a muchas explotaciones.
UCCL insiste en que los costes de producción se han incrementado considerablemente en los últimos años y que, precisamente ahora, se está viviendo también un contexto de incertidumbre que ha afectado casi inmediatamente a los ganaderos soportando aumentos como un 50% en gasóleo o en electricidad coste que se ha incrementado casi el doble.
“Creemos que la unidad del sector es fundamental. Si todos nos negamos a firmar y denunciamos esas bajadas de precio que nos ofrece la industria , éstas bajadas no se producirán”, comentan desde UCCL. “La industria siempre ha ejercido el abuso, teniendo la sartén por el mango y eso se ha acabado. Sin leche no pueden transformar así que pedimos a los ganaderos que no firmen ningún contrato a la baja”, añaden. Igualmente ponemos de manifiesto que la brecha entre el precio en origen y en el lineal ya es más del doble. Así mismo, hemos denunciado ante la AICA a diferentes marcas que estarían incurriendo en destrucción de la cadena de valor en la cadena alimentaria, práctica prohibida en la Ley 21/201.













