Padres y madres del aula de Alaraz, integrado en el Centro de Educación Obligatoria Miguel Delibes, están librando desde hace meses su particular batalla para que cuente con los servicios de «Madrugadores» y «Tardones» y ello facilite la conciliación familiar y laboral de los progenitores del alumnado. Según explican los afectados el asunto se llevó al consejo el pasado mes de septiembre, pero los padres indican que no les entendieron correctamente la información que les trasladaron y al pedir un mínimo de 10 niños , pensaron que no se concedería y por lo tanto buscaron otros medios para solucionar su problema. Al no lograr una solución que diera respuesta a las peticiones fueron las propias familias las que, con sus propios medios y con el apoyo del Ayuntamiento alaraceño, decidieron acudir a la Junta de Castilla y León, administración que tiene las competencias en la materia, y a la Diputación provincial con firmas de los afectados y ser ellos mismos los que pudieran tramitarlo junto con la mencionada administración.
El último capítulo de esta lucha por un derecho básico, que además se recoge en la legislación, ha tenido lugar esta misma mañana con una reunión en la Dirección Provincial de Educación en la que los representantes de los padres y madres han estado acompañados por el alcalde de Alaraz, José Antonio Salinero, y en la que les han informado sobre la normativa y los plazos de presentación para pedir dichos servicios. «Para este nuevo curso 2026-2027 ya no entramos en plazo y lo solicitaremos, tal y como nos piden, a sabiendas de que no cumpliremos con la normativa dictada en el 2009, pero intentaremos la posibilidad de que nos lo concedan», aseguran.
Padres y madres insisten en que lo único que quieren es tener las mismas oportunidades que muchas familias, que se ayude al medio rural a favorecer la conciliación y que sus hijos tengan igualdad de condiciones frente a colegios con mayor número de alumnos. «Queremos seguir trabajando, no depender de abuelos o familiares para llevar a nuestros hijos al colegio y hay que tener en cuenta, también, que hay gente que no dispone de ayuda y que tiene que trabajar», afirman.
Los afectados no cesan en su empeño de conseguir algo esencial para que puedan seguir viviendo en el pueblo y continuar compaginando su trabajo con el cuidado de sus hijos y lo hacen, además, coincidiendo con el desarrollo de la campaña para las elecciones autonómicas del próximo domingo. «En estas fechas tan señaladas, se nos prometen muchas cosas, pero muchas veces ,cuando el pueblo necesita soluciones ante problemas muy cotidianos ,muchas veces no las tenemos o si las tenemos con normativas imposibles de cumplir. Con esto queremos dar voz a todas las familias que puedan estar en nuestra misma situación, queremos que nos escuchen y que se hagan propuestas con normativas menos exigentes para municipios pequeños», reclaman.
Los afectados explican, además, que «llevamos la propuesta de que nuestros hijos en esas dos horas pudieran ir al programa Crecemos, teníamos el apoyo de dicha trabajadora pero ella necesita que la normativa le permita tener a dichos niños, pero esto no parece ser la solución para la Consejería de Educación. Con esta propuesta lo que intentábamos era que, por lo menos, este próximo curso poder tener la tranquilidad de ir a trabajar y que nuestros hijos se queden en buenas manos, todo ello mientras gestionamos la petición según los plazos y requisitos exigidos».
De cara al curso 2026-2027 y si nadie lo remedia, estos padres y madres no cuentan con ninguna solución para poder conciliar y algunos se plantean incluso irse a otros municipios y escolarizar a sus hijos donde sí dispongan de estos servicios lo que irá en detrimento de la vida en el medio rural donde, por desgracia, se sigue produciendo la sangría constante de cierre de escuelas.
















