El alcalde de Zorita de la Frontera, Francisco José Sánchez, reclama a la Diócesis de Salamanca medidas urgentes para acabar con el grave peligro que supone la antigua casa del cura en plena travesía del pueblo y en estado ruinoso. «Hemos enviado hasta tres informes técnicos sobre la situación en la que se encuentra la casa y que, además, se está agravando por los últimos temporales de viento y lluvia. Parte de la pared ya se ha caído justo en la travesía por lo que transitan a diario numerosos vehículos ya que es paso obligado para los vecinos tanto de nuestro pueblo como de los de la zona.», alerta el regidor.
El cabreo del alcalde es palpable y creciente así como el sentimiento de impotencia al ver que sus peticiones, hasta ahora, «caen en saco roto». Francisco José Sánchez asegura, además, que «hasta que no ocurra algo grave, no actuarán y ya será demasiado tarde. Es necesario que derriben la casa y pongan fin al peligro tanto para los viandantes como para los vehículos y ya no sabemos qué hacer para que nos hagan caso».
El Ayuntamiento de Zorita de la Frontera, con medios muy limitados incluso a nivel económico, no puede asumir subsidiariamente un expediente de ruina y demolición del inmueble y pasar después los gastos a la Diócesis de Salamanca como propietaria del mismo, según reconocen también sus responsables. La casa, sin uso desde hace años y sin un mantenimiento mínimo, es otro ejemplo del patrimonio religioso de la provincia «abandonado a su suerte» y cuya ruina puede tener consecuencias fatales si nadie lo remedia.




















