Las condiciones climáticas de este otoño dificultan las siembras en los secanos Salmantinos, lo que, unido a la situación del sector agrario, augura una importante disminución en la siembra otoñal y sobre todo de cereales y colza, tal y como advierte hoy la organización UPA Salamanca.
«Lo extremadamente seco que comenzó la sementera, con lluvias prácticamente inexistentes en septiembre y muy escasas en la primera quincena de octubre, supuso, que apenas se sembrara colza en secano. Esas mismas condiciones supuso que la sementera se iniciara muy lentamente y muy retrasada, dado que la falta de lluvias impedía las labores preparatorias para las siembra de los cereales, salvo aquellos campos de barbecho, o los que pudieron ser labrados tras la recogida de los forrajes. Esto motivo que las únicas siembras que se iban realizando fuera la colzas o trigos sobre barbechos, y muy pocos forrajes labrados con cultivadores y con muy poca profundidad», explican desde UPA.
Los responsables de la organización agraria añaden que «cuando han comenzado las lluvias lo han hecho con tal contundencia, que se ha pasado de campos que no se podían labrar por falta de agua, a campos que, por exceso de la misma, en muchas parcelas se hacen muy malas labores, lo que esta parando a los agricultores, a expensas de que el campo oree. Por otro lado, este año se nota mucho el desánimo de los agricultores, que ven como los bajos precios unidos a los elevadísimos costes de producción ya hacen inviables muchos cultivos a producciones normales, por lo que hacer una mala sementera, con campos mal labrados, o con se siembran muy húmedos, en muchas zonas se podría anunciar una mala cosecha en esas parcelas, lo que aconseja no hacerlas dadas los pocos precios de la cosecha».
«Todo esto augura una disminución drástica de los cultivos de colza, que no se sembró apenas y que ya es tarde para su siembra, y para los cereales, sobre todo los trigos, que ya deberían estar sembrados. Tampoco los forrajes tienen gran interés de siembra, dados las altas producciones del pasado año y el poco interés de los ganaderos por su compra, con mucho estocaje en el campo. Desde UPA, lo que estamos captando y lo que en todas las conversaciones de los agricultores se escucha, es que con estos precios, el cereal no es rentable, motivo por el cual, la siembra de los mismo se vera muy reducida para la cosecha 2026», aseguran.
















