La psicóloga peñarandina Nuria Niño Zazo acaba de hacer realidad uno de sus sueños como es la publicación de un libro, en este caso dirigido al público infantil. «Equipo Especial y el misterio del bocadillo perdido» es un emocionante libro infantil que sigue las aventuras de un equipo de tres niños que se unen para resolver misterios en su escuela. Lo que hace que este equipo sea especial no es solo su amistad, sino también su capacidad para trabajar juntos y utilizar sus habilidades únicas para resolver problemas. Con la ayuda de Martín, un niño con síndrome de Down que tiene una memoria excepcional, Valentina , una niña en silla de ruedas que es una experta en investigación, y Alex, una niña curiosa y analítica, el Equipo Especial se enfrenta al desafío de encontrar el bocadillo perdido de la escuela. A lo largo de su aventura, los niños demuestran que la discapacidad no es un obstáculo para ser héroes y que juntos pueden lograr grandes cosas», explica su autora.
Psicóloga por vocación, Nuria Niño Zazo comenta, además, que «desde pequeña tenía claro que quería dedicarme a la psicología, la única duda que me rondaba la mente era ¿qué especialidad?. Estoy graduada por la Universidad Pontificia de Salamanca junto a la Universidad Internacional de La Rioja y la Universidad Rey Juan Carlos, y en este último periodo en la Universidad de Vitoria-Gasteiz. En estas facultades me enamoré de la Psicología y confirmé que era a lo que quería dedicar mi vida».
«Estoy especializada en la prevención e intervención de las conductas suicidas. Hablar del suicidio es muy necesario y salva vidas. Es importante que todos sepamos que existe y estar en conocimiento de ideas básicas para poder ayudar a los que nos rodean o a nosotros mismos. Soy experta en la prevención de la conducta suicida en adultos y en la gestión integral de la prevención de conducta suicida e intentos autolíticos en adolescentes», añade.
Nuria Niño Zazo tiene, además, una amplia experiencia laboral en el mundo de la discapacidad. «Durante mucho tiempo y en distintos lugares, he trabajado con personas con discapacidad dentro de Plena Inclusión. Comencé en Salamanca en Acopedis y Asprodes. Realicé un proyecto llamado Acomunidad, que servía para acercar la comunidad a las personas con discapacidad y deshacer el estigma de capacitismo que lo rodea. Estuve en un centro de día de mayores en Cantabria, realizando evaluaciones, intervenciones y ejercicios de estimulación cognitiva. Actualmente también ejerzo como psicóloga clínica en un centro de rehabilitación psicosocial, ya que también tengo formación en trastornos psicóticos y trastornos de ansiedad».
Precisamente su profesión le ha llevado a tierras cántabras, concretamente a Santander, donde tiene un proyecto individual de abrir un gabinete para realizar terapia individual y de pareja y donde además imparte clases de Psicología en la Universidad Nacional Aulas de la Tercera Edad. «Me considero una afortunada por poder dedicarme a algo que me apasiona y me encanta, a partes iguales. Es una profesión muy exigente, pero preciosa a la vez. Sigo la corriente cognitivo conductual, considero que los pensamientos disfuncionales son la causa de las problemáticas que tenemos en el presente. Quiero brindar un espacio seguro donde puedas mostrar vulnerabilidad y ser tú mismo, para trabajar como un equipo. Cada persona es única con una historia aún por escribir», asegura Nuria Niño Zazo.


















