El mercado inmobiliario en Peñaranda se encuentra bajo mínimos y la oferta de inmuebles en venta apenas llega a medio centenar según se refleja en los principales portales del sector en internet donde publican inmobiliarias y también particulares. La crisis del ladrillo del año 2008 dejó en el aire varios proyectos de construcción de viviendas en la localidad y desde entonces, salvo una pequeña promoción de adosados en la zona de la avenida de Salamanca, no ha habido movimientos en el sector. A lo largo de estos años se ha ido dando salida a promociones que estaban finalizadas y quedaron vacías, entre ellas varios bloques en la calle Hernán Cortés, y ha aumentado, también, la venta de pisos antiguos en las zonas de Arapiles y Carlos I, principalmente, muy demandados por familias extranjeras que han venido a residir a Peñaranda desde países como Cuba y Venezuela, entre otros.
Si el panorama se complica a la hora de comprar, en el caso del alquiler la tarea se convierte en «misión imposible» con muy poca oferta ya que los inquilinos principalmente buscan pisos amueblados y en buen estado. A todo ello se suma el coste disparado de los materiales de construcción por lo que, al menos a corto plazo, no parece que nadie vaya a aventurarse a edificar nuevas promociones así que se continuará «tirando» de una cartera de inmuebles que sigue a la baja.













