El primer premio y el accésit de la XXXIII edición del Premio Nacional de Poesía, convocado por la Hermandad de Cofradías de la Semana Santa de Peñaranda, «viajan» este año hasta tierras valencianas y ambos han contado con la decisión unánime del jurado que ha hecho público su fallo esta mediodía.
El profesor Pedro Carbonell Zaplana, de Albatera (Alicante) ha ganado el certamen con su obra «Canción para un Dios descalzo» mientras que el accésit ha correspondido a la periodista radiofónica Lidia Sanchis Sorribes, de Les Alqueries (Castellón) por su poema «No espero nada». El primer premio está dotado con 1.500
euros y galardón y el accésit con 600 euros y galardón y ambos se entregarán el próximo 21 de marzo, en el teatro Calderón coincidiendo, también, con el pregón de la Semana Santa peñarandina.
El jurado, nuevamente presidido por Antonio Colinas, ha estado formado por José Ignacio González, Alfredo Pérez Alencart, José María Muñoz-Quirós, Alberto José Rivero y como nueva secretaria Petri Gil Manzano. La presidenta de la Hermandad de Cofradías, Isabel Sacristán, también ha participado en el encuentro del jurado aunque sin voz ni voto. Unas 80 obras han llegado a la selección final aunque los «grandes poemas» han sido una veintena tras una preselección muy certera, según han comentado los miembros del jurado.
«El ganador es un poema con más contenido ético, más pensamiento, espiritualidad y carga ética de compromiso. El accésit es más lírico y conmovedor. Los dos poemas fluyen muy bien, tienen ritmo y también se cierran muy bien, sus textos nos atraen y tienen una calidad muy alta», ha comentado Antonio Colinas.
13 finalistas acompañan en la selección al ganador y al accésit y la organización ha recibido obras desde distintas localidades de España y también de América. El jurado ha incidido, también, en mantener el certamen con las obras en papel como una seña de identidad y que facilita un mayor compromiso de los participantes a la hora de preparar el envío por correo postal y fuera de la masificación de obras que se produce en estos tiempos en los certámenes por internet. De los dos ganadores, los poetas que han valorado sus obras han destacado que «no son cazadores de premios y han sido reconocidos por la valía de sus textos».
















