Poco imaginaba ayer una mujer que visitar la tumba familiar en el cementerio de Peñaranda se iba a convertir en uno de los momentos más angustiosos que cualquiera pueda imaginar. En torno a las 12:00 horas una amiga suya la acercó al camposanto quedando para recogerla después y ella se dirigió a la sepultura, ubicada en uno de los cuarteles más antiguos del recinto. En esta zona se concentra el mayor número de enterramientos abandonados a su suerte desde hace décadas y de los que, en muchos casos, se desconoce incluso los herederos de los mismos. «Yo sólo pisé una esquina, porque no hay espacio y me hundió. Sólo me hice algún raspón, lo peor era el terrible frío del agua que me cubría casi metro y medio, pero llegaron enseguida para sacarme de allí. Uno de los policías locales que acudieron pisó también y me cayó encima la cubierta e incluso podría haber caído él también», comenta la víctima que se recupera ya en casa de las heridas, afortunadamente leves.
La mujer añade que «eso no puede estar así, menos mal que me pasó a mí, si hubiera sido un niño o persona mayor, se mata. Eso lleva vacío toda la vida y sin reparar y tanta lluvia lo ha podrido y seguro que hay más así. Tendrían que revisar todas las tumbas vacías y mi intención es hablar con el Ayuntamiento para que pongan solución». La sepultura llevaba años vacía, algo que «alivió» en cierto modo una escena que hubiera sido mucho más horrible en caso de que hubiera albergado algún féretro.
Esta misma mañana el operario municipal que cuida el cementerio ha procedido a la retirada de los rasillones rotos y a colocar nuevos en su lugar para evitar nuevos incidentes. «Cuando la mujer cayó al interior de la sepultura yo estaba justo al otro lado del cementerio, en la zona nueva, por lo que era imposible que pudiera oírla desde allí cuando pedía ayuda. Por suerte tenía el móvil, que no cayó al agua de la fosa en el incidente, y pudo llamar así que enseguida se comunicó conmigo la Policía Local y acudimos rápidamente a sacarla con ayuda de una escalera» ha comentado a NOTICIAS A TIEMPO. Una ambulancia de soporte vital básico acudió también al cementerio y trasladó a la mujer hasta el centro de salud para una primera valoración donde el personal sanitario la envió al Hospital de Salamanca donde fue incluso necesario realizarle en TAC para descartar cualquier lesión interna.

















