UPA Salamanca ha puesto, de nuevo, el punto de mira en el problema del robo del cable de cobre que antes se utilizaba para las líneas telefónicas, dado que los ladrones para acceder a ese cable cortan alambradas y se sale el ganado con el consiguiente riesgo para la circulación y peligro para los animales. A tal efecto se produjo una reunión con la Subdelegación del Gobierno en la que la organización agraria pidió que se contactara con la empresa responsable del cableado con el fin de evitar el riesgo que suponían estos hechos.
«Los robos se siguen produciendo y este riesgo no ha desaparecido, pero lo que ahora nos encontramos es que lo que no se han llevado es el cable de acero que servía par la sustentación del cable que llevaba las líneas telefónicas, el cual quedó en los postes enrollado en otros cables. Con el viento y el tiempo, este cable acerado en muchos puntos ya llega al suelo, con un gran riesgo para los agricultores y ganaderos de engancharse con el mismo con los aperos, lo que puede causar un estropicio en los mismos, o arrancar el cable de fibra que va por los antiguos postes telefónicos, dejando sin teléfono a los usuarios. ¿Y entonces quien será el responsable?, porque desde luego el agricultor o ganadero no», aseguran desde UPA Salamanca.
«Pero, además, en las fincas ganaderas, se corre el riesgo de que el ganado se enganche con los cuernos, y de luchar para escaparse, el cuello, lo que puede acabar con el ahogamiento del animal, y entonces ¿quién será el responsable?», añaden en UPA cuyos responsables han podido, también, comprobar en persona que en algunos casos esos cables llegan hasta las carreteras, con lo cual el riesgo se acrecienta.
Por este motivo, desde UPA han remitido un escrito a la Subdelegación del Gobierno para que, dentro de sus funciones, se dirijan a quien corresponda para que se lleven esos cables que cuelgan hasta el suelo, y que suponen un importante peligro.
















