Dos años y tres meses después de la presentación del proyecto de una planta de biogás en el término municipal de Cantaracillo se da un paso más con la declaración de impacto ambiental que recoge hoy el Boletín Oficial de Castilla y León con la resolución dictada por la Dirección General de Infraestructuras y Sostenibilidad Ambiental. Dicha planta transformará los estiércoles de las ganaderías locales en biometano y enmiendas orgánicas de uso agrícola. Se trata de una inversión de entre 20 y 25 millones de euros que podrá generar más de 15 empleos entre directos e indirectos en ambas localidades y activará la economía local al crear una cadena de valor en torno a la gestión de los residuos y su valorización.
En esta planta de biogás se tratarán hasta 150.000 toneladas cada año de estiércol vacuno de las ganaderías de la comarca (y un pequeño porcentaje de residuos de otras especies) mediante un proceso natural que se denomina digestión anaerobia, en el que bacterias que viven en ausencia de oxígeno, descomponen los residuos convirtiéndolos, por un lado en biogás con una alta concentración de metano y, por otro, en enmiendas orgánicas de uso agrícola.
Más de 20 ganaderos de la comarca de Peñaranda impulsan el proyecto y se han comprometido a aportar los estiércoles de su ganado a la planta, pues les ofrece una alternativa para gestionar los residuos que hace más sostenible su actividad y les proporcionará enmiendas orgánicas de proximidad para mejorar sus cultivos. De hecho, los residuos que se procesen en la planta llegarán de ganaderías situadas en un radio de apenas 20 kilómetros alrededor de la planta, que se ubicará alejada de los centros de población, en las proximidades de la carretera entre Peñaranda y Paradinas de San Juan y cercana a la autovía A-50. La distancia de la planta a Peñaranda de Bracamonte es de unos 2,4 kilómetros y a Cantaracillo, en torno a 1,8 kilómetros.
El biogás producido a partir del estiércol, mediante un proceso de upgrading, se convertirá en biometano en la misma planta y podrá ser inyectado a la red de distribución de gas natural, mientras que las enmiendas vuelven a las tierras donde los propios ganaderos cultivan el alimento de su ganado, generando un proceso de economía circular.
En esta planta de Cantaracillo se podrán generar unos 60 GWh/año de biometano, aproximadamente el 7% de las necesidades de los hogares y comercios de toda la provincia, avanzando así en la independencia energética y en la sustitución de los combustibles fósiles.
Instalaciones
La planta de valorización de subproductos agropecuarios se dividirá en cinco zonas indispensables para su funcionamiento. 1) Zona de recepción y tratamiento: Tras el acceso a la planta, control y pesaje, los sustratos son descargados en las diferentes zonas según su tipología y el tipo de tratamiento que requieran, y se almacenan en equipo bajo cubierta o depósito estanco en el exterior. En función de la naturaleza de los residuos se consideran dos líneas de recepción: Línea de bombeables y línea de no bombeables. 2) Zona de digestión: La digestión anaerobia consiste en la degradación biológica de la materia orgánica presente en los subproductos, realizada por las bacterias que degradan la materia orgánica convirtiéndola en biogás, teniendo lugar este proceso en varias fases: hidrólisis, acidogénesis y acetogénesis. Para que tenga lugar la digestión anaerobia en unas condiciones óptimas se deben controlar las condiciones de la mezcla en las que desarrolla el campo de cultivo: temperatura, pH, homogeneidad y presión. En concreto, para la digestión de los subproductos orgánicos, purines, estiércoles y gallinaza, se opta por un sistema multietapa. Del proceso de digestión anaerobia se obtiene biogás que se depurará en la zona de tratamiento y purificación del biogás y digestato que será tratado en el área de tratamiento del digestato. 3) Zona de tratamiento del digerido: La línea de digerido comienza con la recepción del digestato desde el digestor, que es conducido hasta la zona de separación de sólido/líquido mediante un sistema de bombeo, donde se almacenará en un tanque pulmón del digerido. Al separar en dos corrientes el subproducto, se consigue incrementar la eficiencia en la gestión. La fracción líquida se usará principalmente para la dilución de los residuos de entrada no bombeables, por el otro lado, la fracción sólida se someterá a un proceso biológico en condiciones aerobias y generar un material compostado. La instalación de compostaje se dividirá en cuatro fases principales: mezcla, descomposición, cribado y maduración. El material compostado se almacenará en la zona prevista para ello, ya que se considerará como un residuo fertilizante. 4) Zona del tratamiento del biogás. El biogás generado en el proceso se debe depurar y purificar, con el fin de eliminar el sulfuro de hidrógeno (H2S) en la desulfuración, y posteriormente se enviará al módulo de upgrading para eliminar el dióxido de carbono, posteriormente el gas obtenido (biometano) será comprimido para alcanzar la presión admitida por la red. 5) Zona de calor (caldera) En la zona de sistema de calefacción se sitúan las calderas de biomasa (principal) y biogás (auxiliar) necesarias para cubrir las necesidades térmicas de la planta de biometanización.
| SUSTRATOS RECIBIDOS | PRODUCCIÓN PREVISTA | ||
|---|---|---|---|
| SUSTRATO | Capacidad anual (t) | PRODUCTO | Cantidad anual |
| Purín vacuno | 80.237 | Biogás (producto intermedio) | 17.401.890,00 Nm³/año |
| Purín porcino | 2.142 | Biometano | 9.718.948 Nm³/año |
| Estiércol vacuno | 34.621 | Compost (CMC 3) | 24.197 t/año |
| Estiércol porcino | 37.044 | ||
| Estiércol ovino | 806 | ||
| Gallinaza | 560 | ||
| Estructurante (compostaje) | 1.117 | ||
| TOTAL | 156.527 | ||
















