Fernando Manzano, uno de los empleados «históricos» de la empresa Dulca en Peñaranda, se jubila e inicia una nueva y merecida etapa tras décadas de trabajo. Sus compañeros le brindaron hace unos días una gran fiesta para celebrarlo juntos y desearle lo mejor aunque, sin duda, también le echarán de menos. Su mujer, hijas, hijos políticos, nieta y otros miembros de su familia estuvieron, además, presentes en un día inolvidable para Fernando.




















