Superado ya el ecuador de la presente legislatura, la comarca peñarandina está viviendo en las últimas semanas una auténtica marejada a nivel político teniendo como protagonistas a los dos grandes partidos, PSOE y PP. El Pedroso de la Armuña, Zorita de la Frontera y Nava de Sotrobal prácticamente han coincidido en el tiempo en una situación que se podría calificar de insólita e inédita y que no se recuerda, al menos, en los mandatos más recientes. Los tres pueblos tienen en común listas abiertas en las elecciones municipales y una sucesión de dimisiones que han derivado en cambios en el «terreno de juego» aunque en ninguno se ha llegado a producir una moción de censura.
El Pedroso de la Armuña, gobernado históricamente por el PSOE, vio hace unas semanas como dimitía una de las concejalas del equipo de Gobierno y a ello se sumó la renuncia del hasta entonces alcalde tras ser condenado por amenazar a un vecino con una escopeta. La única edil del PSOE que quedó de dicho equipo de Gobierno ejerció durante unos días hasta la toma de posesión de los siguientes candidatos y pasando la mayoría al PP con la elección de María Anunciación Poveda como nueva alcaldesa el pasado 2 de octubre.
Zorita de la Frontera, tras las pintadas contra el alcalde y una concejala del PP que aparecieron en el pueblo justo el día que comenzaban las fiestas de San Miguel, vio como el equipo de Gobierno del PP se ausentaba del pueblo durante los festejos quedando al frente el segundo teniente alcalde, nombrado apenas unos días antes y representante del PSOE. El alcalde y los dos concejales populares presentaron finalmente la dimisión de sus cargos y una semana después, tomó posesión la siguiente candidata en las listas, una edil del PSOE que junto a los dos que ya había se han hecho cargo de la gestión municipal, ahora sin oposición. El Consistorio zoriteño ha pasado por tanto del PP al PSOE y tiene como nuevo alcalde a Francisco José Sánchez.
Nava de Sotrobal sumó también las dimisiones de dos de los tres miembros del equipo de Gobierno del PP quedando solamente el alcalde, José Antonio Sánchez, con tres concejales del PSOE como oposición. A ello se añadirían dos renuncias más, una en el PP de un candidato que no quiso asumir el cargo y otra del PSOE, que sí llegó a prometer como concejal pero dimitió en la misma sesión. Un acuerdo PP-PSOE mantiene, por el momento, al alcalde popular con el compromiso conjunto de trabajar unidos por el pueblo y tener información clara y en todo momento de la gestión en el Ayuntamiento navero.
A un año y medio de las nuevas elecciones municipales, que volverán a decidir el signo político en los pueblos de la comarca, la intención es que las aguas vuelvan a su cauce, nunca mejor dicho, y se acabe la legislatura con cierta calma aunque el tiempo lo dirá.
















