Olimpio Criado López cumplirá mañana, sábado, 100 años y lo hará rodeado de su extensa familia compuesta por sus cuatro hijas, yernos, 10 nietos y 12 biznietos que le acompañarán en este día. Hoy, viernes, han sido los trabajadores y residentes de la residencia San Pedro Advíncula, de Peñaranda, donde vive desde el año 2018 los que han querido sumarse a las celebraciones con una gran fiesta. Olimpio ha recibido una placa conmemorativa y los chicos y chicas de la asociación Acopedis le han impuesto la banda de «cumpleañero», todo ello en medio de una intensa ovación. Las dificultades visuales y auditivas de Olimpio se han tenido, además, en cuenta a la hora de que no perdiera detalle de un acto en el que ha sido el gran protagonista y unos carteles impresos con letras de gran tamaño le han ayudado a seguir el desarrollo del mismo. Sus compañeros de la residencia le han dedicado, además, varias canciones.
Olimpio Criado López nació un 25 de octubre del año 1925 y su vida ha estado siempre vinculada a Aldeaseca de la Frontera, localidad en la que durante nada menos que 40 años ejerció como alguacil del Ayuntamiento. «Más bien era el secretario porque la mayor parte de los papeles los hacía él. Su horario era de mañana pero las 24 horas del día estaba a disposición de cualquier vecino que pudiera necesitarle», explican sus familiares. Olimpio fue, además, autónomo agrario «tenía vacas y una pequeña huerta y también fue el representante de la azucarera de Salamanca en el pueblo, se encargaba de informar sobre las hectáreas sembradas de remolacha, cómo iba el arranque cuando empezaba la temporada y cualquier novedad que hubiera». A todo ello sumó su trabajo como agente del Seguro de Previsión Española «cobraba los recibos, mandaba los documentos a la central, y tenía todo en las carpetas ordenado y perfectamente colocado, incluso cuadrando las esquinas de los papeles», añaden una de sus hijas y su yerno. La costumbre del orden la ha mantenido hasta la actualidad, tal y como confirman también en la residencia, donde explican que «cuando le llevan la ropa limpia no deja que la pongan en su armario porque quiere ser él el que la coloque a su gusto».























