Nuestra Señora de la Esperanza es, un año más, la primera imagen mariana de Peñaranda en vestir ya de luto de cara al mes de noviembre, dedicado tradicionalmente a los difuntos.
José Ángel Nava, vestidor de la Virgen y director artístico de la cofradía, ha optado en esta ocasión por ataviarla con una saya de terciopelo granate bordada en oro con motivos florales al más puro estilo charro, un cíngulo en oro dispuesto en la cintura y un tocado a tablas de lamé en color dorado envejecido. Todo ello enmarcado por un manto negro de terciopelo y corona de plata. En la mano derecha porta un pañuelo de encaje de bolillos dorado y en la mano derecha el santo rosario.
En los próximos días serán las vírgenes de las Lágrimas, la Misericordia y la Soledad las que vayan, también, vistiéndose de luto por parte de sus respectivos vestidores y camareras.
FOTOGRAFÍAS: JOSÉ ÁNGEL NAVA



















