Los vecinos y vecinas de Cantalpino han desayunado hoy con una nueva pataleta pueril de su alcalde por no salir en la foto de la celebración de la festividad del Pilar en la localidad de Villoria, pataleta que además ha compartido públicamente en todos los grupos de Facebook de la localidad. Sin citar expresamente a este diario digital, al que llamó «pseudo medio» por denunciar el pasado mes de agosto que se saltó la prohibición de la Junta de usar pirotecnia por riesgo de incendio lanzándola él mismo en el encierro campero de las fiestas, ahora se muestra de lo más ofendido por no aparecer en él, paradojas de la vida. Sólo la mediación de cargos del PSOE evitó que este medio llevara finalmente al juzgado la denuncia por dichas afirmaciones y vuelve a la carga apenas un mes después.
El alcalde de Cantalpino emula a los políticos de primera línea que, como él, también viven del cargo, arremetiendo contra los medios, poniendo en duda su credibilidad e intentando, por suerte sin éxito, echar por tierra un trabajo que, en horas y esfuerzo, podríamos ponernos a comparar con el suyo al frente del Ayuntamiento y valoraríamos resultados. Para «ponerse la tirita» en la herida arenga a la plebe que le rodea e intenta defender una gestión municipal que hace aguas por todos lados desde el momento en el que tomó posesión y que ha derivado en sucesivas dimisiones hasta el extremo de no tener ya más miembros en la candidatura que pudieran entrar al equipo de Gobierno en caso de producirse una nueva renuncia o algún otro contratiempo.
En lugar de preocuparse porque no haya más dimisiones en medio de la legislatura más convulsa que ha tenido Cantalpino en su etapa democrática, en lugar de cumplir las promesas electorales superado ya el ecuador del mandato, y en lugar de solucionar de una vez un problema tan sumamente grave para el pueblo como es la calidad del agua de consumo, el alcalde ocupa su tiempo en estos menesteres plañideros. Usted debería tomar como ejemplo otros alcaldes y alcaldesas de su mismo signo político, el PSOE, y también del medio rural que en esta misma comarca se levantan cada día buscando el bienestar de sus vecinos y vecinas y no el postureo, que viven dignamente de sus respectivos trabajos al margen de la política y no de las arcas municipales, que se curten el cuero a pie de calle cuando se les necesita y allí se les encuentra, y que sí son ejemplo para sus conciudadanos y para las siglas que defienden.
«Si se lo permite su agenda» en medio de tanta tarde de sol y tendido por media España, baje al ruedo de la gestión municipal y haga el mejor favor que puede hacer a su partido y a su pueblo que sería el de cerrar tan nefasta etapa política para Cantalpino y que sus emolumentos reviertan en el beneficio de la localidad, en proyectos vitales que inviten a vivir y quedarse en ella porque no hacen falta pan, circo y pataletas sino un alcalde que viva por y para su pueblo y no de él. Sólo nos resta confiar en que el nuevo líder de los socialistas castellanoleoneses, Carlos Martínez, que quiere ser «el alcalde de Castilla y León» para gobernar la Junta, no le tome a usted como ejemplo, Dios nos libre.
















