Increíble pero cierto. Peñaranda lleva nada menos que siete meses aguardando la reapertura del bar de la estación de autobuses, un servicio que se adjudicó el pasado mes de marzo y cuya reanudación se viene retrasando desde entonces. La necesidad de ampliar la potencia de luz y las obras de mejora por parte de la adjudicataria han sido algunas de las causas, según han comentado responsables municipales a lo largo de estos meses. Mientras tanto los usuarios, con una paciencia que roza ya casi lo infinito, siguen teniendo que usar un wc portátil y esperando a los autobuses a pie de dársena con temperaturas que este verano han superado algunos días los 38 grados. De cara al crudo invierno que se avecina, muchos de esos usuarios se siguen preguntando si por fin contarán con la sala de espera «a cubierto» y podrán disponer de los aseos que existen en el edificio pero la respuesta sigue en el aire. Durante días y semanas el movimiento en el bar de la estación es nulo salvo la presencia de operarios municipales que trabajaron en la canalización para reforzar la luz y el pintado del interior así como la colocación de una verja metálica en la puerta principal, frente al centro de salud.
Cabe recordar, además, que según figura en el pliego de condiciones de la licitación de este servicio la concesión tendrá una duración de 2 años a contar desde la formalización del contrato, con opción de prórroga por 2 períodos de 1 año cada uno de ellos y desde el mes de abril, en el que teóricamente se habría formalizado dicho contrato, ese tiempo va transcurriendo sin que el bar haya reabierto.
Entre las condiciones establecidas están, también, un mínimo un horario de apertura que coincide con el de mayor afluencia de autobuses y que va desde las 07:15 a las 16:00 horas y el domingo como día de descanso, aunque el adjudicatario a mayores de todo eso podrá aumentar los horarios como los normales que fija la Junta para un establecimiento de hostelería cualquiera.
















