Las temperaturas, más bien fresquitas, de este último día de agosto y la amenaza de lluvia de esta mañana han obligado a trasladar la comida popular de las fiestas del Hinojal al pabellón cubierto en lugar de celebrarse en el parque, como es habitual en estas fechas. La organización ha repartido unas 600 raciones de arroz a la zamorana, acompañadas de pan y bebida, y la mayor parte de los comensales han optado por quedarse en el recinto deportivo aunque otros han recogido sus platos para comer en casa. Con esta comida de confraternidad se han cerrado las fiestas en honor de Nuestra Señora del Hinojal que se han caracterizado por una gran participación en todas las actividades programadas por el Ayuntamiento que encabeza Flori del Castillo.

































